El panorama de la del Perú no parece estar mejorando sustancialmente para el , y por eso espera que en el corto plazo aún se observen tasas de crecimiento económico relativamente débiles y menores a la que esperaban.

"Luego de un análisis sectorial algo más minucioso, el panorama de actividad no parece estar mejorando sustancialmente. Si bien en el crecimiento (1.16%), ello obedece a la menor contracción de las actividades primarias", indicó.

Explicó que la evolución de las actividades primarias se encuentra más vinculada con factores de oferta, y no a un desempeño más favorable de la tendencia del producto.

"Para agosto se tienen algunos primeros indicadores disponibles que van en esta misma línea", mencionó.

Detalló que la avanzó 4,6% en términos interanuales en agosto, lo que está por debajo del 5% registrado en julio y del 5.1% en el segundo trimestre.

Mientras que los despachos locales de cemento, por su parte, continuaron disminuyendo (en poco menos de 1%), aunque de manera menos acentuada que en julio, en tanto que el gasto de capital del gobierno general se contrajo más de 7%, una cifra no muy alejada de lo que ocurrió el mes previo.

En este contexto, el BBVA refirió que la construcción habría seguido débil en agosto.

"Dentro del conjunto de indicadores disponibles, solo el gasto público en muestra un comportamiento positivo, vinculado en parte con los aumentos salariales que se dieron recientemente a las fuerzas armadas y policiales", añadió.

Para el banco, de momento no se percibe un impulso importante por el lado fiscal, por lo menos no a través de la inversión y del lado privado, las continuas sorpresas negativas en el ritmo de expansión del producto han mellado el optimismo empresarial, lo que estaría llevando a un recorte de inventarios.

"Por el lado de las familias, habría una mayor cautela en el gasto y una priorización del prepago de deudas. En este entorno, nuestra proyección de crecimiento económico para el año (4.1%) está sesgada a la baja", sentenció.