Por séptimo año consecutivo, el Perú fue elegido como el país que ofrece el mejor entorno de negocios para las y demás servicios financieros en el mundo.

El Perú recibió este reconocimiento por haber demostrado un mayor posicionamiento a nivel global en cerca de doce ámbitos relacionados con la inclusión financiera, tales como la estrategia nacional; el marco de regulación y supervisión financiera; productos financieros, canales de atención y medios de pago ofrecidos por el sistema financiero; transparencia de información, protección al consumidor financiero, entre los principales.

Según el informe Microscopio Global 2014, Análisis del Entorno para la Inclusión Financiera, elaborado por The Economist Intelligence Unit, por encargo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), luego de efectuarse un análisis del sector microfinanciero de 55 países en desarrollo, el Perú ocupó el primer lugar con un puntaje de 87, seguido de Colombia (85) y Filipinas (79).

Estos resultados fueron presentados hoy, por representantes del BID, en el marco del FOROMIC, foro internacional que se realiza en Guayaquil (Ecuador), y en el cual participan 1,253 representantes de más de 40 países.

Al respecto, el Superintendente de Banca, Seguros y AFP, Daniel Schydlowsky, indicó que el informe reafirma los importantes avances logrados por el Perú en temas vinculados a la calidad del marco de regulación y supervisión financiera, a la potencia de las centrales de riesgos (historial crediticio) y los adecuados sistemas de transparencia de información y protección al consumidor financiero. Ello gracias al trabajo realizado por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) en los últimos años.

Asimismo, resaltó el desarrollo del crédito a la micro y pequeña empresa, así como la puesta en marcha de la implementación del dinero electrónico y los servicios financieros móviles, lo cual posibilitará un mayor acceso de la población peruana a los servicios financieros formales, debido a la activa participación de todos los agentes involucrados (Estado, SBS, industria financiera, compañías de medios de pago, etc.).

En cuanto al desarrollo del microcrédito, señaló que el saldo de créditos otorgados a las micro y pequeñas empresas (MYPE) ascendió a S/. 31.8 mil millones, destinado a más de dos millones de MYPE. Además de la banca tradicional, existen 33 empresas del sistema financiero especializadas en otorgar créditos a las MYPE, lo que favorece un ambiente que estimula la competencia e innovación en el sector microfinanciero peruano.

Cambios en la metodología del estudioHasta el 2013, el estudio del BID evaluaba a los países en dos amplias categorías relacionadas con las microfinanzas: Marco Regulatorio y Práctica, en las que se examinaban las condiciones regulatorias y de ingreso al mercado, así como el Marco Institucional de Apoyo en la que se evaluaban las prácticas de negocios y la interacción con los clientes.

A partir de este año, el estudio ha ampliado de su alcance. Ahora se evalúa a los países no sólo en función a su entorno para las microfinanzas, sino en función al rol del Estado, del regulador financiero (en el caso de Perú, la SBS) y de la propia industria financiera para promover la prestación apropiada de servicios financieros en general (microcrédito, crédito de consumo, ahorro, microseguros, etc.) a favor de la población, particularmente de aquella perteneciente a los estratos socioeconómicos más vulnerables.

"Por ende, el primer puesto obtenido por el Perú a nivel mundial en este año cobra una mayor relevancia, dado que reconoce los esfuerzos de todos los actores públicos y privados del país en asegurar un ambiente propicio para continuar logrando avances en la inclusión financiera de nuestra economía", expresó el Superintendente.

Explicó que este liderazgo contribuye a fortalecer la imagen del país como un destino atractivo para los inversionistas orientados al desarrollo de los servicios financieros inclusivos, lo cual repercute en el acceso a fuentes de capital de una manera más amplia y en mejores condiciones. Por otro lado, agregó, este reconocimiento es un aliciente para que todos los actores involucrados redoblen sus esfuerzos para mejorar la prestación de dichos servicios.

También consideró que este reconocimiento confirma al modelo peruano como un importante referente para otros países que se encuentran diseñando y/o implementando estrategias para mejorar sus niveles de inclusión financiera. Muestra de ello es la constante presencia de Perú en eventos internacionales para exponer su experiencia positiva en este campo.

Cabe resaltar que una mayor inclusión financiera permitirá que las microempresas y las familias en general puedan acceder a servicios financieros más apropiados en términos de beneficios, cercanía y costos, posibilitándose así una mejora gradual de los niveles de ingreso de la población y de su calidad de vida, particularmente de aquella que aún tiene dificultades para acceder a dichos servicios.