Los indicadores económicos del Perú de la última década lo convierten en un ejemplo de para el resto del mundo, generando mucho optimismo sobre el futuro del país. Pero, ¿qué factores podrían poner en riesgo esta sostenibilidad y desarrollo del país, y qué medidas son necesarias para evitar revertir esta situación de bonanza?

Para el exministro de Agricultura, , uno de los grandes riesgos está en la estructura laboral que caracteriza a la economía peruana: al 2010, solo el 11% de la Población Económicamente Activa () conformaba el "núcleo moderno", es decir los trabajadores de la mediana y gran empresa, y los independientes calificados. Mientras que los de la microempresa, los independientes no calificados y no remunerados seguían siendo la "masa crítica de la economía".

"Al ver el PBI tradicional, el Perú se convierte en uno de los otorongos del mundo, un ejemplo extraordinario de dinámica económica, pero estamos reproduciendo una de subdesarrollo. Y al 2021, las proyecciones dicen que la estructura se mantendrá similar. Es por ello que el cambio está en tener a toda esta población poco calificada (del sector rural) insertada e instalada en un sistema de alta productividad", sostuvo.

Pero, ¿cómo lograrlo? Para Amat y León, uno de los desafíos para reducir el desorden que ha generado el "huayco social" en la capital está en construir una agroindustria fuera de Lima, donde la organización de los centros poblados cuenten con tambos de servicio empresarial tecnológico que permitan incrementar la productividad.

"Tenemos que capitalizar la red de centros poblados de 20,000 a 100,000 habitantes, con calidad de primer nivel en educación, salud y seguridad. Esto los hará más atractivas que lo que está ofreciendo Lima y las ocho ciudades de más de 300,000 habitantes. Si no conseguimos esto, las distorsiones van a ser peores de lo que hemos vivido en los últimos años", señaló el también docente de la Universidad del Pacífico.

En ese sentido, Amat y León consideró crucial la movilización de recursos humanos, y que con sueldos de primer nivel, los educadores, el servicio de salud y la organización de los gobiernos locales y regionales sean competentes.

"Esta capacidad de las instancias del estado no existe en los gobiernos regionales y locales, por lo que el Gobierno central está embotellado en un desorden burocrático, en el que está sofocándose la administración pública. Por ello, su reto está en transformarse y reclutar profesionales muy bien pagados, que puedan distribuirse en todo el Perú para potenciar estas capacidades", refirió el autor de "El Perú nuestro de cada día".