Richard Manriquermanrique@diariogestion.com.pe

La decision del gobierno argentino de ha vuelto a poner sobre el tapete el tema de los precios de los combustibles. El dilema sigue siendo subsidiar los hidrocarburos o encargárselos a la oferta y la demanda.

Pedro Martínez presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) que en el Perú, las gasolinas de 95, 97 y 98 octanos desde febrero se rigen por la oferta y la demanda, y en agosto se espera que las gasolinas de 84 y 90 octanos queden también sin subsidio con la nueva actualización de la banda de precios. De esta manera, el Fondo de Estabilización del Precio de Combustibles sólo cubriría el GLP y el Diesel.

Es decir, la política de precio de combustibles del Perú es inversa a la adoptada por el gobierno argentino, la cual llevó a tomar la decisión de expropiar YPF, pues según Martínez congeló el precio de los combustibles, mientras el precio internacional del petróleo se disparaba y no recibía el rédito suficiente para reinvertir en producción.

Carlos Herrera Descalzi ex ministro de Energía y Minas explicó que el problema argentina tiene dos aristas. En primer lugar, las tarifas de servicios públicos han sufrido la devaluación de su moneda; y en segundo lugar, el subsidio en Argentina es asumido por las empresas.

"En el Perú es al revés: el sol se ha apreciado frente al dólar, y el subsidio es asumido por el Estado. No corremos el peligro de Argentina ni tenemos por qué hacerlo", señaló.

Sin embargo, aclaró que en nuestro país se está retirando progresivamente el subsidio a los combustibles y que, en ese sentido, "la mejor solución es ser realista".

"Si el precio sube es una invitación a consumir menos o cambiar de producto, pero si el Estado subsidia sin que lo perciba el consumidor, éste tiende a consumir más", subrayó.

Informó que el gobierno anterior dejó un atraso del precio de los combustibles frente al precio internacional, pero que está "dentro de lo probable" que en agosto se le pueda retirar el subsidio a las gasolinas de 84 y 90 octanos.

"La diferencia de precios reales no es están grande. La mayor diferencia está en el GLP. El Estado tiene que medir su capacidad de seguir subsidiando, y esto tiene que ver con la masificación del gas natural, sobre todo en el sector transporte, porque todavía dependemos de la subida brusca del precio del petróleo", anotó.