Atenas (Reuters).- Los partidos en favor del rescate financiero de Grecia se encaminaban el domingo a asegurarse la mayoría parlamentaria luego de que los radicales de izquierda reconocieran su derrota, en una elección que mantendría al endeudado país dentro de la zona euro.

Con un 40.2% de los votos contabilizados oficialmente, registraba un 30.45% y el izquierdista SYRIZA, contrario al severo plan de austeridad que la Unión Europea planteó para rescatar al país, sumaba un 26.04%.

Los dos partidos eran seguidos por los socialistas del PASOK, con un 12,3 por ciento de las preferencias.

El partido que se quede con el primer lugar obtendrá 50 bancas extra, lo que daría a Nueva Democracia y a sus aliados de PASOK 161 de los 300 escaños del Parlamento.

Esa unión apuesta a mantener en pie los compromisos asumidos para recibir el rescate de 130.000 millones de euros (164.000 millones de dólares) de parte de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que evitarían la bancarrota del país.

"El pueblo griego votó hoy para mantenerse en un curso europeo y seguir en la zona euro", dijo el líder conservador Antonis Samaras luego de conocerse las proyecciones de votos.

"No habrá más aventuras; el lugar de Grecia en Europa no será puesto en duda, los sacrificios del pueblo griego darán frutos", agregó el político, quien señaló que buscará formar Gobierno lo más pronto posible y ratificó que la nación cumplirá con sus obligaciones.

SYRIZA había prometido ignorar las condiciones firmadas por Grecia para recibir la asistencia, lo que era leído como una virtual salida de la unión monetaria de Europa.

Una salida de Grecia de la zona euro desataría una conmoción que podría acabar con la divisa única de Europa y hundir a la economía mundial en el caos.

Las elecciones griegas capturaron la atención del mundo un día antes de que los líderes del G-20 se reúnan en México y llevó a los bancos centrales de todo el mundo a preparar fondos para respaldar a los bancos y las monedas frente a un eventual colapso de los mercados pos comicios.

Sondeos de opinión previos han mostrado que los griegos, exhaustos tras cinco años de profunda recesión, son partidarios en su mayoría de permanecer en el euro, pero existe también un agrio descontento por las repetidas alzas de impuestos, recortes de gastos y reducciones a salarios y pensiones.

Muchos votantes están también furiosos con Nueva Democracia y otros partidos tradicionales como el debilitado PASOK, a los que culpan por décadas de corrupción, malversación e ineficiencia que los dejó una economía en ruinas y una de las cargas de deuda más grandes del mundo.