(Reuters).- El crecimiento económico de probablemente se desacelerará a un 7.4% en el 2014 frente al 7.7% del año pasado, debido al esfuerzo del Gobierno por reducir el riesgo crediticio y el exceso de capacidad de las fábricas, dijo la OCDE.

En noviembre, la pronosticó que el crecimiento económico de China se aceleraría a un 8.2% en el 2014.

La OCDE atribuyó la previsión de crecimiento más lento a los esfuerzos de Pekín por contener al sector de la banca informal, a la sobrecapacidad en industrias como el acero y el cemento y a un enfriamiento del mercado inmobiliario.

Muchas constructoras y gobiernos locales han recurrido al crédito de la banca informal, como préstamos de fondos y otras formas de crédito fuera de la hoja de balance, para mantener la liquidez.

El Gobierno chino ha intensificado en las últimas semanas la construcción de vías férreas y de viviendas asequibles, y además ha reducido los impuestos para pequeñas empresas para respaldar a la economía en desaceleración.

"La inversión podría desacelerarse más a lo proyectado si las medidas de apoyo no logran compensar los efectos del retiro gradual del exceso de capacidad y de la campaña anticorrupción", sostuvo la OCDE en su informe.

"El consumo también podría sorprender a la baja si un mercado inmobiliario en enfriamiento reduce el gasto en vivienda, y un débil crecimiento de los ingresos recorta el gasto en (bienes) duraderos", agregó.

El Gobierno intenta reestructurar a la de modo que sea impulsada más por el consumo que por los motores tradicionales de exportaciones e inversiones, pero quiere evitar una aguda que pueda provocar pérdidas de puestos de trabajo y que pueda amenazar a la estabilidad social.

"El ritmo de reformas estructurales influirá en los resultados a corto plazo y el desafío será mantener el impulso suficiente para reducir los desequilibrios, evitando al mismo tiempo ajustes demasiado abruptos que puedan provocar una crisis", sostuvo la OCDE.

La entidad estimó que la se desacelerará a un 2.4% en el 2014 desde un 2.6% el año pasado.

El volumen de exportaciones de bienes y servicios de China crecerá un 7.5% este año, una desaceleración frente al 8.6% del año pasado, mientras que el crecimiento de las importaciones podría bajar a un 9.2% desde un 10.7%.