Reuters.- La larga temporada que muchos estadounidenses están pasando sin trabajo arriesga a dejar una duradera cicatriz de alto desempleo en la mayor economía mundial y se necesitan programas de formación para evitar el daño, argumentó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

La advertencia se produce contra el escenario de un estancado crecimiento del empleo en Estados Unidos y una pequeña alza en la tasa de desempleo en mayo.

En un informe sobre la economía estadounidense, la OCDE estimó la tasa de desempleo que la economía podría sostener sin generar inflación en 6.1%, un alza frente al 5.7% en 2007. En mayo, la tasa fue del 8.2%.

"Sin embargo, el desempleo estructural podrían bien ya haber subido más de lo que este estimado sugeriría, y existe un riesgo que se pueda incrementar todavía más, dados los aún altos niveles de desempleo de largo plazo", dijo la OCDE.

Antes de la recesión de 2007-2009, muchos economistas pensaban que la denominada tasa natural o estructural de desempleo estaba alrededor de 5%.

Sin embargo, millones de estadounidenses han sufrido una larga racha de desempleo, erosionando sus habilidades y su apego a la fuerza laboral, y potencialmente llevando al alza al desempleo estructural.

La evaluación de la OCDE del desempleo estructural está en la parte alta del rango de 5.2% a 6% que estiman la mayoría de las autoridades de la Reserva Federal.

Las estimaciones son importantes. Mientras más cerca la Fed crea que podría estar de la tasa natural de desempleo, más reacia estará para intentar impulsar a la economías más rápido.

Aunque el banco central ha recortado las tasas de interés referenciales a cerca de cero e inyectado alrededor de 2.3 billones de dólares a la economía a través de compras de activos, la tasa de desempleo se ha mantenido sobre el 8% por más de dos años.

"Tendremos una buena cantidad de desempleo cíclico, lo que es mejor abordado apoyando la demanda agregada", dijo Wendy Dunn, economista de la OCDE para Estados Unidos.

Aunque la mediana de duración de desempleo ha bajado desde el récord de 25 semanas alcanzado en junio del 2010, aún se encuentra en un incómodo 20.1 semanas.

Alrededor del 43% de los 12.7 millones de estadounidenses desempleados han estado sin trabajo por más de seis meses.

"La persistencia de la duración del alto desempleo es preocupante porque la experiencia de otros países de la OCDE ha sido que el desempleo a largo plazo puede volverse estructural o llevar a reducciones permanentes en la participación de la fuerza laboral", aseguró la OCDE.