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¿Cuáles son las repercusiones del gran revuelo del BCE?

Los movimientos de la semana pasada confirman la tesis de que las medidas de los bancos centrales fuera de los EE.UU. ayudarán a respaldar los mercados bursátiles internacionales.

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Russ Koesterich Estratega Principal de Inversiones Globales para iShares de BlackRock

Las acciones recuperaron terreno la semana pasada gracias al anuncio de un paquete de flexibilidad cuantitativa (Quantitative Easing, QE) más grande de lo esperado de parte del Banco Central Europeo ( BCE).

En los EE. UU., el índice Dow Jones Industrial Average subió un 0,92% y cerró la semana en 17,672, el índice S&P 500 aumentó un 1,58% y cerró en 2,051, y el índice Nasdaq Composite registró un alza del 2,65% y cerró en 4,757.

También aumentó el precio de los bonos, mientras que la rentabilidad de las letras del Tesoro a 10 años registró una caída del 1,83% al 1,79%.

Los movimientos de la semana pasada confirman la tesis de que las medidas de los bancos centrales fuera de los EE. UU. ayudarán a respaldar los mercados bursátiles internacionales.

Nuestra teoría sobre la renta fija es diferente: el precio continúa siendo extremadamente costoso, en nuestra opinión, lo que sugiere que los inversionistas deben ser aún más selectivos dentro de sus carteras de bonos.

El BCE no decepcionó a nadieDespués de haber atravesado un difícil comienzo de año, aumentó el precio de las acciones y disminuyó la volatilidad la semana pasada. Los inversionistas celebraron el paquete de QE del BCE y la inesperada reducción en las tasas por parte del Banco de Canadá. No fue una sorpresa, pero el Banco Central de Brasil revirtió la tendencia con un aumento de 50 puntos básicos (0,50%) en la tasa de interés de referencia del país.

En resumidas cuentas, la mayor parte del mérito de la recuperación es para el BCE, que se comprometió a realizar compras mensuales de 60.000 millones de euros en bonos con vencimientos de entre 2 y 30 años hasta, al menos, septiembre del 2016.

El tamaño del paquete, la naturaleza incondicional del compromiso y la voluntad de comprar bonos con vencimientos a más largo plazo fueron todas sorpresas positivas para los inversionistas.

La única concesión ante los llamados partidarios de la línea dura fue el hecho de que el 80% de los bonos comprados pertenecerán a los respectivos bancos centrales europeos. Esto limitará el riesgo compartido entre los países, lo cual mitiga una gran preocupación de los funcionarios alemanes.

En sí misma, es poco probable que la QE propicie el crecimiento europeo, pero debería tener un impacto significativo en la mitigación del riesgo de deflación y el respaldo de las acciones europeas, particularmente en los países periféricos, donde las acciones ya han subido drásticamente en lo que va del año.

De hecho, la respuesta positiva en el mercado fue, en parte, consecuencia de una oportunidad casual. Se realizó el anuncio en un momento en el que parecen estar tocando fondo los indicadores europeos.

Por ejemplo, recientes encuestas de empresas de Alemania han mostrado resultados más positivos. De igual forma, las acciones chinas lograron recuperarse de una caída a principio de semana, su peor descenso en años, gracias a datos económicos mejores de lo esperado y al optimismo de que el Banco Central de China flexibilizará aún más las condiciones monetarias.

Esta es la lección para los inversionistas: los mercados extranjeros están experimentando varios vientos contrarios, pero tanto la realidad como la esperanza de una mayor flexibilización monetaria están ayudando a amortiguar las acciones internacionales.

La falta de apoyo del poder políticoUno de esos vientos contrarios sigue siendo la política europea. Cabe destacar en particular a Grecia, donde se notarán las repercusiones de las elecciones del domingo. Si bien la gran mayoría de los griegos ha expresado un deseo de permanecer en la eurozona, una postura de negociación demasiado agresiva por parte de un nuevo gobierno podría brindar un resultado inesperado.

Incluso después de tomar en cuenta la política europea y el malestar en China, las condiciones monetarias y las valoraciones menos exageradas están actuando como impulsos para los mercados internacionales.

Esta mejora en el desempeño relativo de los mercados internaciones está comenzando a afectar el comportamiento de los inversionistas estadounidenses.

La semana pasada, los fondos negociados en bolsa (Exchange Traded Funds, ETF) europeos y japoneses recolectaron US$3.100 millones y US$1.700 millones, respectivamente, mientras que los ETF de alta capitalización de los EE. UU. registraron US$5.000 millones en flujos de salida.

Bonos cada vez más costosos: se debe actuar con cuidadoSi bien ya no son baratas las acciones, son una verdadera ganga en comparación con los bonos.

Aquí también las medidas del BCE tienen un impacto significativo: como los bancos centrales compran cada vez más bonos de todo el mundo, la rentabilidad sigue muy por debajo de los niveles históricos y las tasas de interés negativas se están volviendo cada vez más comunes en gran parte del mundo.

Incluso en los Estados Unidos, donde la rentabilidad de los bonos avanzó desde sus bajas recientes, la rentabilidad de las letras del Tesoro a 10 años se encuentra actualmente muy por debajo de su nivel a fines del 2014 de 2,17%.

En vistas de este escenario, nos trasladamos de una posición de sobreinversión a una posición neutra en valores respaldados por hipotecas (Mortgage-Backed Securities, MBS) residenciales. Existen dos razones para esto.

En primer lugar, el sector tuvo una buena racha en el 2014, ya que rindió más del 6% y un superó el rendimiento en las letras del Tesoro de similar duración.

En segundo lugar, los MBS tienden a tener un mejor desempeño en un entorno de baja volatilidad. Ha aumentado considerablemente la volatilidad de las tasas de interés desde el final de año.

Los movimientos abruptos de las tasas expusieron a los MBS a una sorpresa de pago anticipado (en el caso de la caída de las tasas) o la extensión de la duración (en el caso del incremento de las tasas). Por lo tanto, la premisa de una sobreinversión en MBS (baja volatilidad) ya no permanece intacta.

En su lugar, continuaríamos haciendo hincapié en los bonos estadounidenses de alto rendimiento y los bonos municipales a más largo plazo, ya que creemos que ambos siguen ofreciendo un cierto valor relativo dentro de la renta fija.

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