Nueva York/Londres (Reuters).- El , puesto que las señales de estabilización de la inflación en sugirieron que la Reserva Federal está en camino a comenzar a reducir sus compras de bonos no de manera inminente, sino más adelante en el año.

Los inversores seguían a la espera de los testimonios del presidente de la , Ben Bernanke, ante el Congreso estadounidense el miércoles y el jueves, los cuales serán observados de cerca en busca de más detalles sobre el futuro del programa de compras de bonos por US$ 85,000 millones del banco central.

El oro extendió ganancias después de que el Departamento del Trabajo de Estados Unidos dijo que el se incrementó un 0.5%, el mayor avance desde febrero.

El metal dorado al contado ascendió un 0.7% a US$ 1,290.56 la onza.

Los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en agosto subieron US$ 6.90 a US$ 1,290.40 la onza, con un volumen de operaciones de alrededor de 30% menor que el promedio móvil de 30 días, indicaron datos de Reuters.

El oro subió la semana pasada su mayor avance semanal en casi dos años ante las esperanzas de que el estímulo económico continuará.

Sin embargo, en las últimas tres jornadas los precios han permanecido dentro de un rango ajustado, sin superar los US$ 1,300, debido a que inversores consideran que el mercado tendrá que comenzar a pensar la vida sin el alivio cuantitativo, al menos en Estados Unidos.

El lingote fue apoyado por el , que se vio presionado por las decepcionantes ventas del sector minorista estadounidense en junio, lo cual despertó dudas sobre una reducción inmediata del estímulo de la FED.

En otros metales preciosos, la al contado ganó apenas un 0.1% a US$ 19.91 la onza, mientras el al contado subió 0.7% a US$ 733.25 la onza y el al contado cedió un 0.1% a US$ 1,420.49 la onza.