Nueva York (Reuters).- Los precios del petróleo cayeron hoy, erosionando una ganancia de seis semanas mientras el crudo invierno del hemisferio norte que apoyó la demanda de combustibles de calefacción cedía a temperaturas más cálidas, desatando una ola de ventas de combustible de calefacción.

El Brent para entrega en abril cayó 45 centavos a US$ 109.85 el barril al cierre, tras haber tocado un máximo de siete semanas de US$ 110.50 en la sesión. Los futuros para abril del retrocedían 55 centavos, a US$ 102.20.

Las temperaturas en el noreste de Estados Unidos treparon sobre los 10 grados centígrados luego de una prolongada onda polar que redujo las existencias de combustible de calefacción a sus niveles más bajos en casi una década.

Los futuros del diesel ultra bajo en azufre en Nueva York, utilizado para calefacción, bajaron cerca de un 2%, unos 6 centavos, a US$ 3.1135 por galón.

El diferencial del Brent con el petróleo estadounidense se encontraba cerca de los 7,61 dólares por barril, luego de reducirse a apenas US$ 7.09 en la sesión previa, su nivel más ajustado desde el 9 de octubre.

El referencial estadounidense West Texas Intermediate (WTI) se dirigía a su sexta semana consecutiva de alzas, debido a que las operaciones de un nuevo oleoducto ayuda a drenar los suministros desde el punto de entrega del WTI en Cushing, Oklahoma.

Los conflictos internos en Libia y Sudán del Sur, y la escalada en las protestas en Venezuela, han sumado apoyo a los precios del Brent, en momentos en que la elevada demanda de combustible para calefacción en el hemisferio norte por el gélido invierno contribuyeron a apuntalar el mercado.

El crudo estadounidense se vio presionado además por un decepcionante dato de ventas de casas en Estados Unidos, que cayeron a un piso de 18 meses durante enero, mientras que el Brent experimentó cierta presión ante las señales de un aumento sustancial en las exportaciones iraníes de crudo a China e India en enero.

Un dólar más débil contuvo las pérdidas del crudo de Estados Unidos, impulsando la demanda de las materias primas denominadas en dólares, a medida en que se vuelven más asequibles para los tenedores de otras monedas.