El empezó sus negociaciones estables en torno a los US$ 109 por barril sostenido por la debilidad del dólar, las interrupciones en el flujo de suministros y un severo invierno en que ha impulsado la demanda de combustible para calefacción.

El Brent bajó 4 centavos a US$ 109.04 el barril, tras alcanzar más temprano su mayor nivel en la jornada de US$ 109.40.

En cambio, el referencial de Estados Unidos subía 56 centavos, a US$ 100,86. El referencial ha subido a ritmo constante en las seis semanas recientes y está cerca de la parte más alta de su rango en los últimos cuatro meses.

"El invierno estadounidense y un dólar más débil están sosteniendo al mercado", dijo Carsten Fritsch, analista de Commerzbank. "Pero hay riesgo de una corrección brusca. Está limitado a lo que dure el frío del invierno. Cuando el clima sea más templado, los precios podrían caer con fuerza", agregó.

Los especuladores y los fondos de cobertura han incrementado ampliamente sus apuestas alcistas sobre el petróleo a casi su máximo histórico, según datos del mercado estadounidense, con los precios subiendo por un salto en la demanda de combustible para calefacción.

En tanto, el cayó a su menor nivel en seis semanas frente a una cesta de las principales divisas, lo que daba apoyo a las materias primas denominadas en esa moneda, como es el caso del petróleo.

Los datos económicos también son un riesgo para el crudo. Cifras decepcionantes en Estados Unidos reavivaron los temores sobre la demanda en el mayor consumidor mundial de petróleo.

Las preocupaciones por las interrupciones en el suministro petrolero seguían brindando un piso a los precios. La producción de Libia ha caído a 390,000 barriles por día (bpd) por protestas que bloquean parcialmente el bombeo desde el enorme yacimiento El Sharara, dijo la estatal National Oil Corp.