Compañías en muchos mercados emergentes han tardado en adaptarse a las crecientes exigencias de inversionistas globales sobre evidencia de que sus operaciones no están causando daños sociales o ambientales.
Compañías en muchos mercados emergentes han tardado en adaptarse a las crecientes exigencias de inversionistas globales sobre evidencia de que sus operaciones no están causando daños sociales o ambientales.