Bloomberg.- Una guerra comercial ha estallado en el mercado mundial de biocombustibles la cual podría causar conmoción en los mercados de productos básicos, desde el petróleo hasta el aceite de soja.

La última salva vino de Brasil el miércoles cuando decidió introducir un impuesto del 20% a las importaciones de etanol que superen un límite anual de 600 millones de litros (159 millones de galones), según dos miembros del gabinete que pidieron no ser nombrados antes de que la decisión se haga pública.

La medida se produjo un día después de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos propusiera obligaciones a los productores de biodiésel de Indonesia y Argentina, diciendo que se benefician de subsidios internos.

La medida del Departamento de Comercio de Estados Unidos respecto al biodiésel argentino e indonesio puede haber dado cobertura a Brasil para tomar medidas contra el etanol estadounidense, dijo Jerrod Kitt, analista de Linn Associates en Chicago.

A pesar de que Estados Unidos están tratando de actuar en beneficio de su propia industria, los productores estadounidenses podrían resultar perjudicados, ya que envían una parte significativa de su producción a otros países, entre ellos a Brasil, su principal cliente.

China ya aplicó aranceles al etanol estadounidense y un subproducto de pienso de animales a principios de este año.

"Podría ponerse feo", dijo Scott Irwin, economista agrícola de la Universidad de Illinois en Urbana, en una entrevista telefónica. "Todos intervienen enérgicamente en los biocombustibles".

Mercados de cultivosEs probable que las crecientes tensiones provoquen un efecto expansivo en los mercados agrícolas que sostiene los biocombustibles. Estados Unidos es el mayor productor mundial de maíz y soja, los productos primarios para el etanol y el biodiésel.

Brasil es el mayor productor de caña de azúcar y utiliza el endulzante para producir etanol. Argentina es el primer exportador de aceite de soja.

Los futuros del aceite de soja negociados en Chicago subieron a un máximo en más de tres semanas el miércoles debido a la especulación de que los aranceles a las exportaciones de biocombustibles argentinos afectarán los suministros internos.

Los créditos de biocombustibles, utilizados para cumplir con un sistema de cuotas de combustible renovable en Estados Unidos, también aumentaron tras la decisión del Departamento de Comercio.

La decisión de Brasil de gravar las importaciones de etanol probablemente golpeará a los productores estadounidenses, que vendieron 255 millones de galones al país sudamericano este año hasta mayo, según datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos.

Esto equivale al 42% de las exportaciones totales.

La Renewable Fuels Association, el Growth Energy y el consejo US Grains Council, todos con sede en Washington, expresaron su decepción por la medida de Brasil en una declaración conjunta el miércoles.

La política se impuso"Dado el enorme volumen de información que proporcionamos a Brasil, que demostraba lo equivocado que sería un arancel, parece que la política se impuso y los consumidores brasileños perdieron", dijeron los grupos.

Las tensiones podrían escalar aún más. Trump ha examinado repetidamente los pactos comerciales. En un discurso pronunciado el martes en Phoenix, el presidente dijo que piensa que Estados Unidos se retirará del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

La industria estadounidense de biocombustibles está fuertemente concentrada en el Medio Oeste, un área que según Trump lo impulsó a la Casa Blanca.

"Si se tratara de una Administración normal que no se centrara" tanto en el comercio, no sería tan impactante", dijo Kitt de Linn Associates. "Lo veo jugando a esa base".