Londres (Reuters).- El cobre cerró estable luego de que débiles datos manufactureros en China, el mayor consumidor mundial del metal, reforzaran las expectativas de que el país podría tomar acciones para estimular su debilitada economía y con ello impulsar la demanda de metales industriales.

El en Londres terminó el día en US$ 6,660 por tonelada, un alza de un 0.30% respecto a la sesión anterior, cuando tocó máximos en casi tres semanas a US$ 6,686 por tonelada.

La persistente debilidad en el sector manufacturero de China fortaleció los temores a una desaceleración mayor a la esperada a inicios del 2014, y algunos economistas del Gobierno consideran que las autoridades ya han comenzado a impulsar el gasto para cimentar el crecimiento.

El índice final de gerentes de compra (PMI) de Markit/HSBC para China cayó a un mínimo de ocho meses de 48.0 en marzo respecto a la cifra definitiva de 48,5 de febrero. Un sondeo del Gobierno, no obstante, mostró que la actividad fabril de China aumentó levemente en marzo.

El primer ministro chino, Li Keqiang, dijo la semana pasada que Pekín está preparado para apoyar una economía en desaceleración y el mercado espera que un tradicionalmente sólido segundo trimestre ayude a impulsar la demanda del metal utilizado en los sectores de la energía y la construcción.

China consume cerca del 40% del cobre mundial. También ayudaron a apuntalar el cobre datos que mostraron que la actividad fabril en Estados Unidos se aceleró por segundo mes consecutivo en marzo debido a un repunte de la producción, en la más reciente señal de que los efectos del invierno severo en la economía se están disipando.

Ayudando a frenar pérdidas iniciales en los metales estaban los moderados comentarios de la presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos, Janet Yellen, que reforzó la necesidad de que el banco central estadounidense mantenga un "extraordinario" compromiso para impulsar a la economía.

Los comentarios de Yellen calmaron las expectativas de un inicio antes de lo previsto de un ciclo de alza en las tasas de interés. El cobre finalizó marzo con una baja de 5.2%, después de haber tocado mínimos de tres años y medios previamente ese mes, luego de que un incumplimiento de pagos de bonos por parte de un fabricante chino de paneles solares produjera temores sobre problemas de crédito en el país.

El zinc terminó con una baja de un 0.91%, a US$ 1,965, el níquel subió un 0.79%, a US$ 16,025, y el aluminio avanzó un 0.62%, a US$ 1,796. El estaño subió un 0.66%, a 22.950 dólares y el plomo cayó un 1.02%, a US$ 2,047.