Londres/Nueva York (Reuters).- Los precios del cobre en Nueva York fueron arrastrados el lunes a mínimos de un mes debido a una caída del euro, luego de que el nerviosismo llevara a los inversores a refugiarse en los bonos del Tesoro y el dólar estadounidense ante los temores de que España se vea obligada a pedir un rescate pleno.

La liquidación afectó a la mayoría de los activos, debido a que el agravamiento de la situación en España se sumó a nuevas preocupaciones sobre una salida de Grecia de la zona euro, pero las materias primas tuvieron un rendimiento inferior incluso al del mercado financiero, debido a que el euro cayó a mínimos de dos años.

El panorama pesimista se agravó luego de datos que mostraron que la recesión de en el segundo trimestre, pero las cosas se deterioraron fuertemente después de reportes que señalaron que la región de Murcia se estaría alistando para pedir asistencia financiera al Gobierno.

Los bonos de Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido tocaron récords mínimos, pero los rendimientos de la deuda española se dispararon a máximos de la era euro, luego de que medios locales reportaran que media docena de autoridades locales estaban también listas para seguir los pasos de la endeudada Valencia.

Pocos anticipan un descanso, ya que los economistas prevén datos macroeconómicos pesimistas para esta semana.

El cobre en Nueva York logró salir de mínimos en la sesión cerca del mediodía y operó en un estrecho rango de 4 centavos durante la mayor parte del día, pero aún estaba un 1.97% abajo a 3.38 dólares la libra al momento del cierre.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres terminó en 7,401 dólares por tonelada, tras tocar más temprano un mínimo de 7,359.75 dólares, su menor nivel desde junio. El viernes, el metal cerró en 7,545 dólares.

El níquel se hundió a mínimos de tres años y el estaño alcanzó su menor nivel desde septiembre. El plomo, el zinc y el aluminio tocaron mínimos de tres semanas.

El cobre ha caído más de un 12% desde fines del primer trimestre afectado por una desaceleración del mayor consumidor del metal, China, y de Estados Unidos, y por los problemas de deuda soberana en la zona euro.

Los operadores estarán atentos a los datos de manufacturas de China y Europa que deben entregarse el martes, y a las cifras de órdenes industriales en Estados Unidos que se conocerán el jueves, seguidas el viernes por datos del crecimiento, buscando nuevas claves sobre la salud de la economía mundial y sus consecuencias para la demanda de metales.

Las órdenes por bienes duraderos y el PIB del segundo trimestre en Estados Unidos mostrarían que la mayor economía mundial perdió impulso en el último mes.