Londres (Reuters).- El cobre subió el lunes tras alcanzar un mínimo en cinco semanas la sesión previa, debido a que el apetito por el riesgo de los inversores mejoraba por expectativas de una solución diplomática a la y a una depreciación del dólar.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres subió un 0.62%, a 7,085 dólares por tonelada. El viernes, cerró a un mínimo de , su nivel más débil desde el 8 de agosto.

Las señales de avance en Siria tras un acuerdo mediado por Rusia que apunta a evitar una acción militar estadounidense ayudó a elevar los precios de activos como el cobre y las acciones, percibidos como de riesgo.

El dólar se depreció a un mínimo nivel en cuatro semanas frente a una cesta de monedas después de que Lawrence Summers retiró su candidatura a presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos. La debilidad del dólar suele impulsar el precio del cobre porque incrementa su demanda al hacerlo más barato para los tenedores de otras monedas.

Summers es considerado por los mercados como de línea dura y su decisión podría dejar a Janet Yellen, vista como moderada, como favorita para el puesto. Los inversores apuestan a que la política monetaria de Estados Unidos probablemente se mantenga expansiva por más tiempo bajo la dirección de Yellen.

El cobre ha subido más de un 7% desde mínimos en tres años alcanzados a fines de junio y los precios de otros metales industriales también ha sido apuntalados por la mejoría de la confianza en el crecimiento global.

Datos recientes han impulsado el optimismo sobre la demanda en China, responsable por un 40% del consumo global de cobre. Pero el cobre no ha logrado superar el nivel de 7,420 dólares por tonelada, el techo de una banda reciente tocada a mediados de agosto.

El plomo cerró con una baja de un 0.82% a 2,053 dólares por tonelada, tras caer un 2.3% el viernes a un mínimo de seis semanas, ante el incremento de casi un 30% en un día en los inventarios.

El estaño cerró con una baja de un 0.11% a 22,875 dólares por tonelada, manteniendo el descenso desde una máxima de más de cinco meses tocado la semana pasada, por la preocupación sobre el abastecimiento desde Indonesia.