Los analistas neoyorquinos enfrentan una nueva preocupación por la reciente respuesta del mercado con respecto a los negocios fast food: el eventual estallido de una 'burbuja de hamburguesas'.

Todo empezó con el fenómeno , una cadena de hamburguesas de Nueva York, que logró duplicar su valor en su primer día de cotización en la bolsa el mes pasado.

La empresa que cuenta con apenas 63 restaurantes en todo el mundo incluyendo 31 locales ubicados en Estados Unidos entró a Wall Street y en una semana su valuación creció estrepitosamente 120%.

Los observadores no cesan de hacer comentarios respecto a una posible burbuja, sobre todo, porque Shake Shack ha alcanzado una valoración de US$ 1.800 millones, que equivale a 280 veces el beneficio operativo del año pasado.

Eso quiere decir que el mercado le asignó un precio de US$ 150 a cada una de las hamburguesas de Shake Shack vendidas en 2013. Un resultado sobre el cual los expertos no encuentran explicación. Menos aún porque la capitalización de la compañía supone que cada uno de sus restaurante está valuado en US$ 27 millones. Una cifra que ni siquiera McDonald's alcanza, puesto que cada uno de sus locales vale unos US$ 2.5 millones.

Cabe mencionar que, como refiere Bloomberg, el índice Standard & Poor's Restaurants, conformado por 23 empresas, se encuentra en niveles récord tras subir alrededor del 17% desde sus mínimos de 2014. Entre las acciones que más suben en lo que va del año figura Wendy, Papa John International, Sonic y Bob Evans Farms. Cada una cuenta con repuntes de más del 12%.