Londres (Reuters).- Las acciones europeas líderes cerraron al alza, en una sesión con bajo volumen de negocios, impulsadas por renovadas especulaciones de que el actuará para solucionar la crisis de deuda soberana que aqueja a la zona euro.

Las acciones de bancos de la zona euro subieron un 2.7% y los rendimientos de los bonos referenciales italianos y españoles cayeron, mientras los inversores seguían especulando que el BCE intervendrá para reducir los costos de endeudamiento de países de la periferia de la zona euro.

La caída de los rendimientos de la deuda italiana ayudó al índice bursátil FTSE MIB de la Bolsa de Milán a avanzar un 2.4%, superando el desempeño de sus pares europeos liderado por pesos pesados del sector financiero como UniCredit, grandes tenedores de deuda local.

Operadores destacaron un artículo publicado en el diario londinense Daily Telegraph sobre que el BCE estaba analizando planes para poner un tope más severo a los rendimientos de bonos españoles e italianos, aunque funcionarios del banco restaron importancia el lunes a un reporte inicial del semanal alemán Der Spiegel sobre la potencial estrategia de compra de bonos.

El índice FTSEurofirst 300 cerró con un alza del 0.42%, a 1,109.55 puntos, luego de haber operado al 62% de su volumen promedio en 90 días.

El índice Euro STOXX 50 subió un 1% a 2,490.27 puntos y avanza un 15% desde que el presidente del BCE, , dijo que estaba preparado para "hacer lo que sea necesario" para salvar el euro el 26 de julio.

El optimismo en los mercados será puesto a prueba en las próximas semanas, con la siguiente reunión de política del BCE programada para el 6 de setiembre, seguida por un fallo de un tribunal constitucional alemán sobre el Mecanismo de Estabilidad Europeo el 12 de ese mismo mes.

Inversores también seguirán las reuniones que tendrá esta semana el primer ministro griego Antonis Samaras con la canciller alemana , el presidente francés Francois Hollande y el jefe del Eurogrupo Jean-Claude Juncker, mientras busca garantizar más fondos de la UE, el FMI y el BCE, pese a que Grecia quedó debajo de sus objetivos de topes de deuda.