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Seis consejos para aquellos CEO obsesionados con ser directores

Antes de proyectarse con un ascenso, es mejor revisar los objetivos, cuidar la reputación e imagen y reforzar su liderazgo, señala Pablo Montalbetti, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la UTP.

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Foto 2 | CONTRAATAQUE.- Esta táctica tiene como objetivo coger desprevenido al equipo contrario, recuperar rápido el balón y llegar rápido a la portería rival. Cuando iniciamos un negocio, nos enfrentamos a empresas que llevan años posicionadas en el mercado, para medirnos de igual a igual, debemos valernos de herramientas que impulsen nuestro crecimiento pero no nos demanden mucho tiempo. Como la facturación electrónica, que además de permitirnos ahorrar dinero (impresión, logística, espacio, etc.), nos permite ahorrar tiempo (trámites y gestiones de cobro), que luego podemos aplicarlo en otras funciones.

(Foto: USI)

Muchos CEO quieren ser directores. Se preparan como si fuera una profesión. Se obsesionan por conseguirlo. Mucha ansiedad que desgasta, pero, ¿tanto esfuerzo tiene sentido?

Pablo Montalbetti, decano de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), señaló que no se debe forzar o anticipar el ascenso a director, pues puede ser perjudicial.

En este contexto, detalló seis consejos para todo CEO que se "obsesiona" con ser director de una empresa:

1. Orden. Si quieres tener la posibilidad de ser director, primero debes ser un CEO de ‘clase mundial’, aquel que logra resultados por encima de lo esperado a nivel de mejores prácticas. Sin embargo, no todo CEO de ‘clase mundial’ tiene perfil para ser director.

2. Profesionalización. Si crees que llevando un curso de directores, sin ser director, te vas a acreditar como tal, estás equivocado. Nadie puede operar sin ser doctor.

3. Dirección. Todos creen que la secuencia de gerente a CEO es la misma que la de CEO a director, pero no es así. La diferencia es que, en el primer caso, hay una formación; en el segundo, una aplicación.

4. Dedicación. Te llamarán por lo que has logrado, y no necesariamente por lo que tú creas ser o crees que puedes ser. Persiste con naturalidad en tus objetivos, en tus sueños y contrástalos con tus logros.

5. Enfoque. Trabaja tu reputación y liderazgo y cuida tu imagen. Sé un buen profesional y, por supuesto, una gran persona. Esa es tu mejor carta de presentación.

6. Reflexión. Albert Einstein decía “Intenta no volverte un hombre de éxito, sino un hombre de valor”. Muchos trabajan para el éxito cuando hay que trabajar por satisfacción, realización personal y profesional.

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