Para Juan Mendoza, director de la Maestría en Economía de la UP, podría crecer menos de 7% el próximo año por dos razones: la menor demanda de sus productos de exportación en sus principales mercados por la y el lento crecimiento de y la desaceleración de la demanda interna.

La menor demanda local –explicó- se debe a la reducción de las inversiones públicas y al endurecimiento del crédito, por parte del banco central de China, para prevenir la formación de una burbuja inmobiliaria.

"Los precios de las viviendas ya no están creciendo al mismo ritmo, pero la economía se ha desacelerado. Posiblemente China crezca 7% o 7.1% este año. Eso nos afecta muchísimo", estimó en Canal N.

Asimismo, precisó que la caída en la inversión tiene efectos inmediatos, pero también en la producción futura.

"Estamos muy vinculados con esa economía. China es el 20% del PBI mundial. Hace 20 años era solo el 6%. Además, ha representado el 35% del crecimiento económico mundial en los últimos cuatro años", destacó.

El 16% de nuestras exportaciones –detalló el economista- se dirigen a China(destacando los minerales y la harina de pescado), y es ahora nuestro primer socio comercial.

Asimismo, explicó, no solo disminuirá el volumen de nuestros envíos, sino los precios de los metales, como y el plomo, debido a la reducción de la demanda china.

InversionesEl enfriamiento del gigante asiático, según Mendoza, no solo afectará al mundo a través el canal comercial, sino también a la Inversión Extranjera Directa (IED) de empresas europeas y asiáticas; así como a la inversión china en el exterior. En Perú –resaltó- tenemos como Toromocho, Río Blanco y Galeno, que representan US$ 7,500 millones en ejecución.

"En los próximos tres años, la inversión china representará 35% de la IED en nuestro país. También es previsible que el tipo de cambio se deje de apreciar por la menor entrada de dólares", añadió.