Roma (Reuters).- El primer ministro italiano, Mario Monti, presentó un plan para reducir puestos de trabajo y hacer recortes en la administración pública, provocando amenazas de huelga por parte de poderosos sindicatos.

Monti delineó recortes que incluyen reducciones generales de personal del 10% y de un 20% en el número de gerentes estatales, sin dar un plazo, dijo a Reuters una fuente presente durante una reunión con autoridades locales.

"Tengan el cuidado de no crear un conflicto social", dijo Susanna Camusso, líder del mayor sindicato laboral de Italia, el Cgil, antes de reunirse con el primer ministro.

Camusso dijo que una huelga general unificada por parte de todos los sindicatos en favor de los puestos de trabajo "debe ser utilizada".

Raffaele Bonanni, titular del segundo mayor sindicato, dijo el lunes que estaba preparado para convocar a una huelga general nacional si los recortes eran indiscriminados.

Después de asumir el cargo en noviembre para evitar un cese de la enorme deuda de Italia, al estilo griego, Monti disfrutó una luna de miel con los italianos que se vio afectada cuando se enfrentó con sindicatos por su reforma del mercado laboral, que el Parlamento aprobó la semana pasada, y al comenzar a tomar duras medidas de austeridad.

Los recortes del gasto, necesarios para evitar un previsto incremento de impuestos sobre las ventas en octubre, ahora amenazan con afectar las relaciones entre el Gobierno y los sindicatos.

Al obtener apoyo al esquema de compra de bonos en la cumbre de la UE de la semana pasada, Monti reforzó su respaldo político en el país, que parecía cada vez más inestable, y el apuro de esta semana para aprobar los recortes del gasto busca lograr un nuevo ímpetu.

El viceministro de Economía, Vittorio Grilli, dijo que los recortes son "urgentes" y agregó que Italia aún estaba "bajo vigilancia especial" a nivel europeo, según una fuente presente en la reunión del martes con autoridades locales.

En un encuentro con funcionarios del Gobierno regional en las primeras horas del martes, Monti dijo que los recortes serían permanentes y mayores a lo anunciado originalmente de 4,200 millones de euros para este año debido a la necesidad de recaudar fondos de emergencia para los terremotos de mayo en la región norteña de Emilia-Romagna.

El valor de los recortes del 2012 será de unos 7,000 millones de euros, dijeron fuentes a Reuters el mes pasado.

Además de reducir personal, el Gobierno planea centralizar aún más las compras estatales de bienes y servicios, en particular para el cuidado de la salud, y cerrar oficinas secundarias.