Londres (Reuters).- Los inversionistas averiguarán la próxima semana si la respuesta moderada de los mayores bancos centrales del mundo a los últimos signos de debilitamiento de la economía global fue justificada.

Estados Unidos y Gran Bretaña publicarán sus estimaciones de crecimiento para el segundo trimestre, al tiempo que un sondeo sobre las intenciones de gerentes de compra en la zona euro esperado para la próxima semana también afectará a los mercados, además de flujos regulares de ingresos corporativos.

Pero la temporada que se acerca indica que pocos en los mercados esperan algún gran cambio en la confianza. Muchos analistas ven que algunos inversores buscarán seguridad y que por otra parte algunos apostarán por una ruta más agresiva que genere rendimientos.

"Estamos en la semana hacia fines de mes, vamos hacia los Juegos Olímpicos y hacia las vacaciones (del verano boreal)", dijo Suki Mann, jefe de estrategias de crédito en Societe Generale.

Después de que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, de un nuevo estímulo monetario en su declaración al Congreso, y de que el Banco Central Europeo (BCE) a inicios de esta semana, la seguridad y el rendimiento han dominado las tendencias de inversión.

En Europa esto se ha manifestado en una ráfaga de fondos hacia los mercados de deuda de los gobiernos mejor evaluados y un alejamiento de los bonos más riesgosos de países como España y Grecia.

España tuvo que pagar cerca de 6.5% para conseguir fondos a cinco años en una subasta durante la semana pasada mientras que inversionistas escogieron pagar a los gobiernos de Alemania, Holanda y Suiza para dejar su efectivo con ellos por periodos cortos.

El riesgo premium demandado por los inversionistas para tener bonos españoles a 10 años antes que los equivalentes alemanes más seguro también llegó a su mayor nivel en tiempos de la era del euro el viernes, en tanto que crecía el temor de que Madrid pronto necesite ayuda internacional para financiarse.