Hay 1.5 millones de personas que avalan las deudas de terceros con los bancos

Si el deudor original se atrasa en sus pagos, el aval también será moroso, advirtió la SBS. Muchas personas están en la central de riesgo por la deuda de terceros y no por obligaciones propias.

Ser aval de un crédito es algo que no se debe tomar a la ligera. Por el contrario, se debe analizar todas las aristas de esta decisión.

Y es que si el deudor a quien se está garantizando incumple con su obligación financiera, la persona que lo avaló deberá asumir la deuda e incluso verá manchado su historial crediticio a consecuencia de la mora del tercero.

“Hay muchas personas que están reportadas en las centrales de riesgo (con una calificación negativa) por la deuda de terceros y no por la propia”, advirtió Patricia Willstatter, jefa de la Unidad de Defensa del Usuario de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS).

De los 6.5 millones de personas que tiene deudas con el sistema financiero, alrededor de 1.5 millones avalan el préstamo de un tercero, según señaló la SBS.

Hay un aumento de las personas avalistas, que va en línea con el mayor número de productos crediticios en las microfinancieras, como los préstamos grupales, en los que la figura del garante es importante, según la SBS. Generalmente, son los créditos a micro y pequeñas empresas, así como de consumo los que requieren un garante, explicó Willstatter.

Son los recién bancarizados, microempresarios jóvenes que no cuentan con una garantía (mobiliaria o inmobiliaria) y considerados aún riesgosos para el sistema financiero, a quienes las entidades les solicitan un garante, dijo.
Cada institución financiera, conforme a su política de riesgo, exigirá o no garantías al deudor. Hay algunas entidades que solo revisan los estados financieros del microempresario, ven si tiene fluidez y liquidez y, sobre esa base, dan el crédito, mencionó la funcionaria.

En promedio, dos de cada 10 créditos a mypes tienen un garante solidario, dijo José Díaz, gerente central de Créditos de caja Ica.

Dicha caja solicita un aval para préstamos empresariales mayores a S/ 10,000 cuando no hay una garantía inmobiliaria, precisó.

Consecuencias
Convertirse en aval de un crédito significa que uno asume la responsabilidad del mismo en caso el deudor original no pague.

El que avala es deudor solidario y el banco puede exigirle a este el pago de la deuda, precisó Willstatter.

Si el titular del préstamo cae en mora, esto repercutirá en la calificación crediticia del aval. Es decir, este será considerado moroso y, en consecuencia, puede tener inconvenientes para adquirir nuevos créditos, dependiendo de la institución que lo evalúe, dijo la funcionaria.

TAGS: SBS, AFP, seguros

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