La en el Congreso, pese a las protestas de los funcionarios públicos. El economista señaló que su objetivo no es despedir masivamente, sino reclutar de profesionales de alto nivel para el Estado.

"Los recursos fiscales no son abundantes pero tampoco escasos. No existe la necesidad de en este momento de reducir la planilla o despedir. La idea es promover la productividad y atraer funcionarios capaces del sector privado que no se ven atraídos hoy porque no ven una carrera pública interesante", explicó en Canal N.

El especialista remarcó que –contrario a lo que sostienen los sindicatos- la norma reconoce todos los derechos de los trabajadores, como los beneficios sociales y el incremento de sueldos de acuerdo a su productividad.

"Este es el tipo de norma que hará atractivo el . Es propositiva y no punitiva, como se viene planteando en el debate político", subrayó.

MeritocraciaUn Estado moderno y competitivo resaltó exige meritocracia y evaluaciones de desempeño. "Si le pedimos al sector privado que sea productivo lo mismo debemos exigir al público. Primero se hicieron avances con los profesores y ahora con la burocracia central. Es una reforma que se ha ido postergando durante décadas", anotó.