Atenas (Reuters).- Miles de empleados municipales y docentes estatales en Grecia salieron a las calles de Atenas para protestar en contra de los despidos en el sector público que el Gobierno ha prometido a sus a cambio de fondos para un rescate.

Se espera que los ministros de Finanzas de la zona euro decidan el lunes sobre cómo mantener a Grecia a flote y han amenazado con retrasar el próximo tramo de ayuda por 8,100 millones de euros para ejercer más presión a fin de que Atenas promulgue impopulares reformas.

Más de 6,000 trabajadores estatales griegos, entre ellos guardias y policías municipales uniformados a bordo de motocicletas, marcharon hacia el Ministerio de Reforma Administrativa en el centro de Atenas, agitando banderas negras y tocando bocinas y sirenas.

"Tomen su memorando y salgan de aquí", entonaban los trabajadores, en la primera protesta desde que los prestamistas completaron el domingo la última revisión de los esfuerzos por reducir costos en Grecia, en una señal de la resistencia que podría enfrentar el Gobierno.

"No tendrán éxito, lucharemos contra eso", dijo el sindicato POE-OTA, que agrupa a los empleados municipales y que llevó a cabo un paro nacional de 24 horas. El mayor sindicato del sector público ADEDY también llevó a cabo una paralización laboral en Atenas.

Grecia ha enfrentado obstáculos por convencer a la "troika" de prestamistas de la , el y el de que puede cumplir con sus promesas y reducir el despilfarro en el sector público, al que muchos griegos culpan por la crisis de deuda.

Los despidos en el sector público son un tema tabú en Grecia, que enfrenta su sexto año de recesión, con uno de cada cuatro griegos desempleado y un deterioro en los estándares de vida.

Luego de no cumplir con un plazo en junio, Atenas acordó que 12.500 empleados públicos pasarán a un esquema de movilidad laboral para septiembre, lo que implica que serán transferidos o despedidos en un año. Cerca de 3.500 de esos trabajadores serán empleados municipales y otros 2.000 serán profesores, dijeron oficiales del Gobierno.

Una segunda ola de 12.500 empleados pasará al esquema para fines de año. El Gobierno también ha prometido despedir a 4.000 trabajadores estatales este año.