Atenas (Reuters).- Grecia no puede cumplir las metas relacionadas con la reforma de su sector público, pero espera alcanzar un acuerdo con los prestamistas internacionales en todos los demás puntos de aquí a la reunión del lunes del Eurogrupo, dijeron funcionarios del Ministerio de Finanzas el miércoles.

La (UE) y el (FMI), algo ofuscados por los escasos avances que ha logrado el país en la reforma de su sector público, han presentado un ultimátum de tres días a Atenas para que los convenza el viernes de que puede cumplir con sus compromisos antes de desbloquear la entrega de 8,100 millones de euros de asistencia.

ya incumplió el requisito de colocar a 12,500 empleados públicos en lo que se denomina un "esquema de movilidad", según el cual se los transfiere o despide en el plazo de un año, y los funcionarios dijeron que no podrían sellar un acuerdo al respecto para el lunes.

"No hay posibilidad de que podamos satisfacer las actuales demandas como están pautadas", dijo un funcionario del Ministerio de Finanzas de alto rango.

Atenas necesita concluir las conversaciones con antes de mediados de mes para asegurarse de recibir el último tramo del rescate, que necesita para cancelar bonos por unos 2,200 millones de euros en agosto.

Los funcionarios buscaron minimizar los temores sobre lo que sucedería si Grecia no recibiera la asistencia financiera en tiempo diciendo que en "el peor de los casos" se podría compensar con la emisión de unas letras del Tesoro adicionales.

"No será el fin del mundo", expresó otro representante del ministerio que habló bajo condición de anonimato.

Está previsto que el ministro de Finanzas, , mantenga una tercera rueda de conversaciones con inspectores de la llamada "troika", integrada por el FMI, la UE y el Banco Central Europeo (BCE), a las 1600 GMT.

Para presionar a Atenas para que aplique las reformas sin crear una gigantesca crisis, sus prestamistas podrían rechazar pagar de una vez todo el monto acordado y dividirlo en cambio en una serie de entregas mensuales.

Los despidos dentro del sector público son un tema candente en Grecia en momentos en que el país atraviesa su sexto año de recesión, una tasa de desempleo récord y donde se están desplomando los estándares de vida.

Las demoras en los avances en las reformas profundamente impopulares se han vuelto un obstáculo en el diálogo con la troika, que regresó el lunes luego de dos semanas durante las cuales el primer ministro, , perdió un aliado en su coalición de Gobierno y reestructuró su Gabinete.