señaló que existen sólidas razones por las que el Gobierno no debe caer en "la tentación de participar en asuntos empresariales". Al respecto, criticó que la propuesta de —grifos, entre otros activos de la empresa española — sea uno de los últimos episodios en los que el Gobierno "intenta jugar a ser empresario".

En el semanario ComexPerú 700, el gremio indicó que "un viaje por la historia" sería una de las cosas que la gestión de necesita, puesto que demuestra que este rol empresarial que desea fomentar "ya fracasó".

De acuerdo con el , en 1969, a inicios del mandato de Velasco Alvarado, "las pérdidas acumuladas de las empresas públicas ascendían a solo US$ 46 millones. Una década después, estas sumaban US$ 2,481 millones (equivalentes al 10% del PBI): se multiplicaron por 54 en tan solo diez años", se lee en el artículo.

Comex agregó que, sobre todo del año 68 al año 75, los sectores de petróleo, minas y temas agrarios —como a producción industrial—, se muestra un "socavamiento de la confianza en la estabilidad jurídica".

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"Si existió en esa época algún sector que experimentó un crecimiento, como se pretende con las intervenciones estatales, fue porque lo hizo en base a la inversión pública y el incremento de la burocracia 'dorada'", continúa el artículo. Este proceso resultó en cargos con sueldos muy altos en la administración pública, pese a su poca o nula rentabilidad.

LeccionesEl gremio empresarial se mostró en contra del argumento del Gobierno actual, que defiende su posición porque "ya se ha aprendido de los errores del pasado".

"El progreso en su planteamiento radica en reconocer que el proteccionismo hace énfasis en el abastecimiento de los mercados internos con producción doméstica, sin explicar el origen y determinación de la correspondiente demanda doméstica", detallaron.

"Ha sido Repsol, a pesar de las restricciones de producción impuestas por el Gobierno y la incertidumbre en el mercado de commodities, el agente que ha sabido gestionar dichos riesgos y mantenido el equilibrio en el mercado de combustibles: esto es lo que el Gobierno de turno está desestimando", explicó el Semanario.

Advirtieron también que Petroperú deberá cubrir más de US$ 1,700 millones en pasivos por adquirir La Pampilla. "¿El legado del actual Gobierno será revivir a los 'elefantes blancos' del Estado para que atrasen a la economía peruana, una vez más?", finalizó el artículo.