El líder aprista criticó al actual mandatario Ollanta Humala, alegándole que haga más obras y menos promesas. Y, en ese sentido, saludó el reciente paquete de medidas para destrabar la inversión y superar la desaceleración económica.

"En mi gobierno yo fui 342 veces al interior del Perú, pero no para hacer promesas, sino a entregar obras. Yo no llegué a ningún lugar como candidato a hacer ofertas y pedir votos. Yo llegué como presidente responsable a que considerábamos fundamentales", dijo en Manchay, al mismo estilo de un mitin prelectoral, en una ceremonia de reconocimiento a su última gestión.

Allí enfatizó que con obras su gobierno permitió la bonanza económica. "Gracias a eso se produjo la transformación que asombra al mundo", logrando reducir la pobreza de 48% a menos de 30%.

Contó que en sus viajes internacionales le preguntan cómo hizo para cambiar la situación de un país caracterizado por la miseria o la pobreza. A lo que él siempre les responde: "con el esfuerzo del pueblo, la voluntad de sus trabajadores y la fuerza de sus empresarios e industriales".

Pero, sobre todo, "con el rumbo que le trazaba un gobierno que no corre sobre el sitio". Lo dijo en clara alusión a Ollanta Humala, a quien exhortó: "No se trata de hacer ejercicios en un mismo lugar, señor presidente, se trata de avanzar con el pueblo hacia el futuro".

Por ello, saludó anunciado por el presidente Ollanta Humala para promover las inversiones en el país, ante la desaceleración económica registrada en los últimos meses y la caída de la confianza empresarial.

"Saludamos el comienzo de la rectificación del gobierno, con las siete medidas para acelerar la inversión. No son las suficientes, pero son un primer paso", señaló.