París (Reuters).- El Gobierno socialista de rechazó hoy el llamamiento de los principales empresarios del país para que reduzca los costos salariales y así impulsar la competitividad, y suba el IVA, afirmando que perjudicaría a los consumidores.

En una carta abierta publicada el domingo, los directivos de 98 de las mayores compañías francesas pidieron al presidente que rebaje los costos del trabajo en al menos 30.000 millones de euros en los dos próximos años, como parte de las medidas para impulsar la competitividad que el Gobierno tiene previsto desvelar la próxima semana.

La patronal AFEP, que reúne a la mayor parte de las empresas del índice bursátil parisino CAC 40, dijo en una carta en el Journal du Dimanche que el Gobierno debería financiar el recorte con una subida del IVA del 19,6 por ciento al 21 por ciento y con una rebaja del gasto público.

Al preguntársele si el Ejecutivo cederá a una petición pública sin precedentes, el ministro de Finanzas, Pierre Moscovici, declaró en la emisora Europe 1: "No creo que sea posible (…) porque perjudicaría el poder adquisitivo de los consumidores franceses".

Hollande ha retado el enfoque alemán en las estrictas medidas de austeridad desde que llegó al poder en mayo. Con el desempleo en el nivel más alto desde los últimos 13 años, ha prometido recuperar el titubeante sector manufacturero, que ha perdido 750.000 empleos en la última década.

"Vamos a trabajar sobre cosas que no son el costo del trabajo, como la innovación", dijo Moscovici. "También vamos a trabajar en el costo del empleo, pero no como pide la AFEP subiendo enormemente (…) el IVA".

tiene uno de los costos laborales más altos del mundo para poder financiar el estado del bienestar. Los grandes empresarios atribuyen a esos costos el estar en desventaja con sus competidores extranjeros y ayudar a provocar el déficit comercial récord que alcanzó el año pasado 70.000 millones de euros.

Moscovici dijo que, con la aprobación reciente de 20.000 millones de euros en subidas de impuestos para el presupuesto de 2013 – con los que intentar alcanzar el objetivo del 3 por ciento del déficit público el año que viene -, Francia malamente se puede permitir cargar más impuestos sobre los consumidores sin perjudicar una economía de dos billones de euros.

Sin terapia de shockLa carta de la AFEP se suma a la presión sobre el Gobierno antes de que el próximo lunes el antiguo jefe del grupo aeroespacial EADS, Louis Gallois, publique un informe sobre cómo mejorar la competitividad. El Ejecutivo tiene previsto sacar su propio plan al día siguiente, pero ya ha dicho que no aceptará todas las recomendaciones de Gallois.

Gallois ha dicho que para mejorar la competitividad, necesita una "terapia de shock" mediante una rápida rebaja de los costos laborales que suponga entre 30.000 y 50.000 millones de euros y se financie con la subida de otros impuestos.

Pero el ministro de Presupuestos, Jérôme Cahuzac, dijo hoy que el Gobierno está centrado en otras medidas a largo plazo.

"La competitividad no se puede reducir solo a la competitividad en precios", declaró en France Info, y añadió que hay otros factores cruciales, como la investigación y desarrollo, las ayudas a los exportadores, un mayor diálogo entre empresarios y sindicatos para mejorar la flexibilidad del mercado laboral y una mejora en la formación.

El Gobierno pondrá en marcha un plan el próximo año, dijo, en el que descartó cualquier traspaso de los costos laborales al IVA.

"Hemos descartado un shock en competitividad", afirmó, y dijo que el Gobierno planea una transición más gradual similar a la refomas emprendidas por el canciller alemán Gerhard Schröder en los primeros años 2000 y que tardaron una década en dar fruto.(Información de Daniel Flynn; Traducido por Teresa Larraz en la Redacción de Madrid)