Tokio (Reuters).- La directora gerente del Fondo Monetario Internacional(FMI), Christine Lagarde, dijo el jueves que los países europeos en dificultades, como y , deben tener más tiempo para reducir sus déficit presupuestarios.

Las dos economías están en el centro de la : Grecia, con dificultades para cumplir el programa de reducción de deuda y España, que se acerca a la petición de rescate de 100,000 millones de euros para sus bancos.

"Es mejor en ocasiones disponer de más tiempo, teniendo en cuenta las circunstancias y el hecho que muchos países utilizan la misma política al mismo tiempo para reducir su deuda", expresó Lagarde en rueda de prensa en Tokio.

"Eso es lo que he promovido para Portugal, eso es lo que he promovido para España y eso es lo que promovemos para Grecia, donde he dicho en repetidas ocasiones que se requieren dos años adicionales para hacer frente el programa de consolidación fiscal que se está considerando".

Un reporte sobre el programa griego de la troika – la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional- se conocerá en las próximas semanas.

Funcionarios europeos dijeron el lunes que habían aparecido divergencias entre la zona euro y el FMI sobre la mejor forma de proceder, especialmente sobre la concesión de un respiro en sus esfuerzos para recortar el déficit.

España también se ve presionado por las previsiones del FMI, el Banco de España y muchos economistas de que la previsión económica del Gobierno que se utilizó como base del plan presupuestario para el 2013 fue demasiado optimista, poniendo en peligro el cumplimiento del objetivo de déficit.

El FMI pronostica que la economía española se contraería un 1.3% el próximo año frente a una para el 2013.

El ministro de Economía de España, Luis de Guindos, dijo el lunes que Madrid mantendría sus objetivos y que no preveía realizar nuevos recortes. La zona euro ya relajó el objetivo para España una vez este año.

El lunes, la zona euro dio a Portugal un año más, hasta el 2014, para bajar el déficit del techo de la Unión Europea del 3% del Producto Interno Bruto (PIB).