Un error en un coeficiente que relaciona el gasto público con el crecimiento económico reveló que el impacto de los duros programas de austeridad del (FMI) sería hasta tres veces mayor de lo previsto. , economista jefe del FMI junto a otro miembro de su equipo, Daniel Leigh, advirtieron este mal cálculo en .

Pero este problema ya había sido advertido en el 2012. "Numerosos documentos, de los cuales algunos son del FMI, sugieren que los multiplicadores fiscales utilizados en las previsiones se sitúan alrededor del 0.5. Nuestros resultados indican que estos multiplicadores están entre 0.9 y 1.7" luego del inicio de la crisis, señalaron los economistas en el informe "Perspectivas Económicas Globales", en octubre del 2012.

Esto implica que el impacto de la austeridad sería entre dos o tres veces más grave que lo proyectado y aplicado por el FMI hasta la fecha.

El reporte de enero señala que este "multiplicador" es un coeficiente que relaciona el gasto público (o los impuestos) a las tasas de crecimiento de la economía. Si este coeficiente es de 0.5, por ejemplo, significa que un punto menos en gasto público, o uno más en impuestos, es una baja de 0.5 en la actividad económica, explicó el .

Los economistas detallaron que en las economías desarrolladas, una mayor consolidación fiscal ha ido de la mano de un crecimiento mucho más débil de lo previsto. Una explicación lógica es que, como lo indica el estudio, los multiplicadores fiscales son mucho más altos que aquellos considerados, de manera implícita, en las investigaciones, indicó el diario francés.

Krugman reaccionaEl Nobel de Economía del 2008, Paul Krugman, criticó fuertemente esta equivocación. "El FMI era el menos optimista sobre la austeridad a diferencia de otras entidades. Pero si ellos mismos dicen que se han equivocado, significa que los demás están aún peor. Esto amerita que repiensen su posición. La verdadera mala noticia es que muy pocas de las otras entidades harán lo mismo", .

"Los dirigentes europeos —continuó Krugman—, que han creado sufrimientos dignos de la crisis de 1929 en sin restaurar la , aún siguen diciendo que la solución surgirá de hacerlos pasar por más sufrimientos".

Un analista del Observatorio Francés de Coyuntura Económica dijo a Libération que hay "dos FMI: la cabeza y el cuerpo". Independientemente de lo que digan Blanchard o Lagarde, en la práctica, el Fondo aplica el plan acordado entre un país y sus acreedores. Tomará tiempo para que haya cambios en dicha institución y en Europa. Y también hay un riesgo de que ese cambio solo se dé en las altas esferas del FMI y no pase a la práctica", finalizó.