Los mercados emergentes, que ahora desempeñan un papel más preponderante en la economía mundial, según el Informe sobre estabilidad financiera mundial (informe GFSR) del (FMI).

Aunque muchas economías de mercados emergentes han reforzado sus marcos de políticas y desarrollado mayor resiliencia ante los shocks externos, varias enfrentan desequilibrios internos, desaceleración del crecimiento y precios más bajos de las materias primas, como es el caso del Perú.

En esa línea, y buscando garantizar la estabilidad financiera mundial, el indicó que las autoridades deben abordar un trío de desafíos interrelacionados en materia de políticas, como son:

1. Vulnerabilidades en los mercados emergentes. Los balances de las empresas y los bancos se encuentran actualmente sometidos a presión en los mercados emergentes, y exhiben un sobreendeudamiento total estimado de US$3 billones 300.000 millones.

Esto ha dado lugar a un marcado incremento de la deuda en el sector privado, en particular entre los productores de materias primas, que ha ido acompañado de un aumento de las exposiciones en moneda extranjera.

2. Secuelas de la crisis en las economías avanzadas. En la zona del euro, abordar el problema de la abultada cartera de préstamos en mora y completar la unión bancaria siguen siendo pasos fundamentales para consolidar la estabilidad financiera y reducir los obstáculos para el crecimiento.

En Estados Unidos, el inicio del proceso tan anunciado, aunque sin precedentes, de elevar las tasas de interés por primera vez en nueve años supondrá una transición importante para los mercados mundiales.

3. Tensión en los mercados financieros mundiales. Como se ha observado en episodios recientes de turbulencia en el mercado, la escasa liquidez en los mercados amplifica los shocks y actúa como una fuente de volatilidad y contagio.

El bajo nivel de tasas de interés por un período prolongado y la expansión cuantitativa han comprimido las primas de riesgo en varios mercados de activos. Las fragilidades subyacentes del mercado, como la escasa liquidez, pueden causar trastornos en los mercados si se revalorizan los riesgos, creando así el riesgo de ventas forzadas, rescates y una mayor volatilidad en los mercados mundiales.

Asimismo, el señala que el apalancamiento integrado en los fondos de inversión mediante exposiciones en instrumentos derivados asciende a US$1 billón 500.000 millones.

"Los desaciertos en materia de políticas o los shocks adversos podrían dar lugar a un escenario a la baja, en el que una agitación prolongada en los mercados mundiales que a la larga frenaría la recuperación", indica el documento.

Esfuerzo colectivoPara que se cristalice el escenario al alza, las autoridades de las economías avanzadas y mercados emergentes deben hacer frente al trío de retos y mejorar las políticas a fin de apuntalar la confianza y desarrollar resiliencia, según el FMI.

En primer lugar, las políticas monetarias de las principales economías avanzadas deben continuar siendo expansivas. En tanto, las autoridades de la zona del euro no pueden apoyarse exclusivamente en el Banco Central Europeo; deben esforzarse por concretar la unión bancaria para que la estabilidad financiera se asiente sobre terreno más firme.

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