Milán/Nueva York (Reuters).- La agencia confirmó la calificación de la deuda soberana a largo plazo de Italia en "A-", lo que evita por ahora la amenaza de una venta forzada de los operadores de bonos si el país hubiese perdido su única nota restante de A.

Fitch dijo que Roma podría dominar su deuda de dos billones de euros pero que los altos costos de endeudamiento y un posible fracaso de su política a un nivel europeo podrían aún suponer amenazas, haciendo que la agencia de calificación mantuviera su panorama negativo sobre la nota.

La decisión se produce a menos de una semana de que la agencia de calificación a "Baa2". Standard & Poor's califica a Italia en "BBB+".

Fitch dijo que tuvo en cuenta las reformas y los esfuerzos fiscales de Italia al igual que el compromiso demostrado por el gobierno del primer ministro Mario Monti.

"La estabilización y la reducción de la deuda está dentro del alcance", dijo Fitch. "El riesgo principal para la sustentabilidad de surge de los nuevos incrementos en los diferenciales de los bonos soberanos italianos que poseen el potencial de profundizar la recesión", dijo Fitch.

Las duras medidas de austeridad adoptadas por la tercera economía más grande de la zona euro en momentos en que lucha por mantenerse a flote en la crisis de deuda del bloque han llevado al país a una dolorosa desaceleración.

Se espera que el Gobierno revise a la baja en septiembre su actual estimación de que la economía se contraerá un 1.2% en el 2012, acercándola más al pronóstico del banco central de una contracción de un 2%. Fitch también pronostica una caída de un 1.9% en el Producto Interno Bruto (PIB).

Los rendimientos altos sobre los bonos del gobierno continúan siendo un gran lastre para las finanzas públicas de Italia. También mantienen el costo de los préstamos a niveles prohibitivamente altos para las compañías locales y para las familias, agravando aún más la desaceleración.

Los bonos de Italia a 10 años tienen un rendimiento de alrededor de un 6%, o alrededor de 4.8 puntos porcentuales por encima de sus equivalentes alemanes.

Fitch veía un bajo riesgo de que pierda acceso al mercado y dijo que esperaba que se disponga de respaldo externo en caso de aumentar mucho más los rendimientos de los bonos.

Fitch marcó el riesgo de un sacudón de la financiación de Italia si la UE fracasa en "tomar medidas a tiempo para asegurar la estabilidad de los mercados de bonos soberanos europeos" o ser fiel a los compromisos que ha contraído hasta el momento.

Pero la importancia sistémica de Italia ha sido tal que esto debería impedir una inacción, dijo Fitch, apuntando a los riesgos derivados de una posible salida griega del euro.