Roma (Reuters).- Los precios de los alimentos en el mundo cayeron un 1% en junio por un mejor panorama de oferta, dijo la agencia de alimentos de Naciones Unidas, que elevó los pronósticos para la producción de maíz y trigo en la nueva temporada.

Los subieron con fuerza durante el verano boreal de 2012 debido a una sequía histórica en Estados unidos, pero la posibilidad de un rebote del suministro de granos y los buenos pronósticos climáticos ahora están pesando sobre los mercados.

El índice de precios de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés), que mide los cambios de los valores de una cesta de cereales, oleaginosas, productos lácteos, carnes y azúcar, cayó por segundo mes consecutivo, a 211.3 puntos en junio, su .

"El panorama de cultivos es incluso mejor a lo que anticipamos el mes pasado, mientras que la demanda está contenida", comentó el economista senior de la FAO, .

"Deberíamos ver una temporada con menores precios y en la medida en que se reponen los inventarios, especialmente para el maíz, los precios deberían ser más estables", agregó.

La FAO y el órgano agrícola AMIS elevaron su estimación para la producción mundial de trigo del 2013/2014 en 2 millones de toneladas, a 704 millones de toneladas, apuntando a una mejoría en el panorama de casi todos los principales países productores, con excepción de Estados Unidos.

Las organizaciones también aumentaron sus estimaciones para la producción de maíz en 2013/2014 a 972 millones de toneladas desde un pronóstico anterior de 963 millones de toneladas en junio.

La caída del índice de la FAO fue propiciada sobre todo por una baja del 4 por ciento en los costos de los productos lácteos desde altos niveles en abril y mayo, y a un declive de un 3 por ciento en los precios del azúcar gracias a mejores perspectivas de suministro.

Su subíndice de precios de cereales cayó alrededor de un 1 por ciento, mientras los precios de aceites comestibles alcanzaron un mínimo de seis meses.

El principal índice de precios de los alimentos de la FAO alcanzó un máximo de 238 puntos en febrero del 2011, cuando los altos costos contribuyeron a los levantamientos de la Primavera Arabe en Oriente Medio y el norte de Africa.

En el verano boreal de 2012, los precios de los alimentos comenzaron a subir a niveles cercanos a los vistos en el 2008, cuando se desataron disturbios, algunos fatales, en varios países pobres.