En Perú falta desarrollar la venta de autos seminuevos o usados debido a que los concesionarios aun no vislumbran a está actividad como un negocio rentable. Esto ha ocasionado que mecanismo como la compra inteligente, que promueve el Banco de Crédito del Perú (), no logre una mayor penetración.

"La compra inteligente nace en el 2012. Para ese año, Chile ya tenía una experiencia con un mecanismo similar desde hace 14 años, con una penetración del 22%. Nosotros en los últimos cuatro años hemos logrado una penetración de 23%, lo cual es un resultado bastante bueno. Creemos que podemos crecer más. Lo que falta desarrollar, es que los propios concesionarios de autos tengan la posibilidad de potenciar su negocio de venta de autos seminuevos", alertó el gerente de banca, seguro y crédito vehícular del , Dante Lindley.

El ejecutivo explicó que cuando eso ocurra, "seguramente se va potenciar mucho más (la compra inteligente) porque la gente va poder entregar su auto (usado) al concesionario (para que lo venda) y con ello adquirir un auto nuevo. Cuando eso ocurra la compra inteligente podría alcanzar (una penetración) del 32% o 33%".

Ello ocurre porque en las empresas dedicadas a la venta de autos todavía no existe la cultura de recibir un vehículo con un dos o tres años de antigüedad como parte del pago para la compra del siguiente. "Hay un problema que es fundamental cuando un concesionario recibe un auto como medio de pago: a la hora que le pone precio para revenderlo, el precio incluye el IGV completo, entonces, al final acaba no necesariamente siendo un negocio rentable para ellos", refirió.

Ante lo cual, existe un proyecto de ley en el Congreso de la República que promueve gravar con IGV la diferencia entre el valor de compra versus el valor de venta. "De aprobarse está iniciativa en el Parlamento, la venta de autos usados no sólo se va formalizar, ya que el negocio del concesionario es bastante informal, sino que va permitir impulsar la compra inteligente a niveles del 40% sin ninguna dificultad", estimó.

La es un mecanismo del BCP que permite financiar la compra de un auto pagando cuotas mensuales hasta 45% más bajas que un crédito convencional, y además permite al usuario cambiar de auto cada dos o tres años. Lindley precisó que esta forma de crédito tiene acogida entre los jóvenes de 25 a 40 años.

"Por suerte el mercado se esta transformando y el público está entendiendo que tener un auto no es una inversión sino un gasto. Lo que es fundamental, por que es mucho mejor que lo cambies luego de tres años", precisó.