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Las víctimas de acaban de recibir la mejor noticia navideña. Justo seis años después de conocerse la mayor estafa financiera de la historia, Irving Picard, el administrador concursal encargado de liquidar las sociedades y bienes del magnate, acaba de anunciar el quinto pago a los damnificados, que asciende a US$ 322 millones y está sólo pendiente de la aprobación prácticamente segura de un juez.

De esta forma, el importe total recuperado alcanza ya los US$ 10,500 millones (8,615 millones de euros). Una cifra que representa cerca del 60% de los US$ 17,500 millones de capital que se estima que perdieron los clientes de Madoff al ser engañados con el sistema Ponzi, importe al que habría que añadir, además, los beneficios ficticios que aparecían en las cuentas.

De esa cantidad, el montante efectivamente destinado a los damnificados asciende a algo más de US$ 7,000 millones, pues los fondos restantes se mantienen en reserva debido a un litigio que se está decidiendo en los tribunales.

No obstante, los expertos creen que en algún momento acabarán en la hucha común para las víctimas, con la excepción segura de 1.000 millones, que irán a parar a costear la factura del equipo de abogados que lleva el caso y que capitanea el propio Picard, el abogado elegido por el juez para resarcir a los estafados.

AcuerdosEl sexto aniversario del descubrimiento del fraude se celebra así con un importante hito que ha sido posible gracias a los acuerdos firmados por el fideicomiso con clientes, bancos y fondos de inversión que captaban dinero de sus clientes y lo invertían en las sociedades de Madoff para sacar rédito a las altas tasas de rentabilidad que ofrecía el estafador sin tener presunta consciencia de ello –algunos retiraron el dinero a tiempo para evitar las pérdidas–.

Según Picard, fue precisamente el flujo de dinero en efectivo de esas firmas financieras lo que ayudó a mantener el fraude durante tantos años. De acuerdo con los informes legales, las operaciones del magnate, de 72 años, comenzaron en la misma creación de la firma en la década de los 60.

Desde entonces, Madoff perpetró una estafa por la que se declaró culpable de once cargos en 2009, siendo condenado a 150 años en la prisión federal de Carolina del Norte.

A la pena que cumple ahora se suma la tormenta personal, pues Mark, hijo mayor del estafador, se suicidó en 2010 al cumplirse el segundo aniversario de la estafa. El menor, Andrew, murió hace tres meses de un cáncer.

Más condenasMientras, y pese a que Madoff ha reiterado desde el primer momento que ni sus familiares ni sus empleados tenían conocimiento del fraude, otras 14 personas han sido condenadas en juicio o se han declarado culpables de conexión con el esquema Ponzi.

El proceso sigue, mientras Picard continúa desenredando la madeja para tratar de desenredar los negocios de Madoff con el firme propósito de recuperar todo el capital de las víctimas. Aunque para eso aún pasarán varios años.