Reuters.- Tiffany & Co recortó sus proyecciones de ventas y utilidades para el año fiscal por tercer trimestre consecutivo al reportar ingresos y ganancias por debajo de lo esperado, golpeada por una caída en las ventas comparables en Asia y en las ventas de joyas de plata.

Las acciones de Tiffany caían cerca de un 11% en operaciones previas a la apertura del mercado.

Para el año que termina en enero, el minorista ahora espera un crecimiento de ventas netas globales de entre 5 y 6%, un punto porcentual menos que su .

La firma proyectó ganancias para todo el año de entre 3.20 y 3.40 dólares por acción, por debajo del pronóstico previo de entre 3.35 y 3.70 dólares por papel.

Las ventas globales aumentaron un 3.8% a 852.7 millones de dólares en el tercer trimestre que finalizó el 31 de octubre, mientras que las ventas en las tiendas abiertas hace al menos un año crecieron un 1%. Analistas esperaban ventas por 859.2 millones de dólares, según Thomson Reuters I/B/E/S.

En tanto, el trimestre arrojó una caída de las ganancias neta a 63.2 millones de dólares, o 49 centavos por acción, por debajo de los 89.7 millones o 70 centavos por título del año anterior. El último resultado estuvo 14 centavos por debajo de las estimaciones de .

En Asia, las ventas comparables bajaron un 4%, excluyendo a Japón y el impacto de cambios de divisas. Al igual que otras marcas de lujo de Occidente, Tiffany ha depositado gran parte de sus expectativas de crecimiento en Asia y China en particular.

El presidente ejecutivo Michael Kowalski dijo que la compañía tenía una visión "cauta" sobre el corto plazo de la economía global, pero aclaró que espera que los resultados empiecen a mejorar en la actual temporada de fin de año, cuando Tiffany genera un tercio de sus ventas anuales.

Por otra parte, las ventas de joyas de plata fueron menores a las esperadas. Tiffany obtiene cerca de un cuarto de sus ventas a partir de ítems relativamente baratos como los de plata.

En América, las ventas se incrementaron un 3%, ayudadas por un progreso del negocio en su tienda insignia de la Quinta Avenida en Nueva York, donde las ventas subieron un 5%.