Módulos Temas Día

streaming

Spotify sube el volumen anti-Apple a 11

Spotify no es la única aplicación que reclama por la economía sesgada del iPhone y Apple no ha hecho un buen trabajo a la hora de defender sus prácticas.

Spotify

Spotify

El streaming musical es un negocio turbio y despiadado y los grandes proveedores están enfrascados en el mismo enfoque tipo "el que gana se queda con todo" que ha caracterizado por años a las grandes empresas tecnológicas.

Parece que Bruselas será el próximo campo de batalla en materia de streaming musical. Spotify quiere que la Unión Europea investigue a Apple por el 30% de las suscripciones pagadas que recibe gracias a la App Store. (El impuesto cae a 15% después de un año).

Si bien la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, dice que es muy pronto para afirmar que habrá una investigación, esta tendría sentido.

Spotify no es la única aplicación que reclama por la economía sesgada del iPhone y Apple no ha hecho un buen trabajo a la hora de defender sus prácticas. Los argumentos de la compañía sueca de streaming musical se ven fortalecidos por el hecho de que Apple es uno de sus mayores competidores.

No obstante, es difícil sentir pena por Spotify y dudo que muchos músicos y compositores estén acongojados. El streaming musical es un negocio turbio y despiadado y los grandes proveedores están enfrascados en el mismo enfoque tipo "el que gana se queda con todo" que ha caracterizado por años a las grandes empresas tecnológicas.

Esto involucra el típico desembolso de grandes sumas de dinero para arrinconar un mercado, lo cual es buenas noticias para los consumidores que buscan precios bajos, pero no tanto para los músicos, en este caso.

Desde que Apple se enfrentó cara a cara con Spotify en el 2015 al lanzar un servicio de música en streaming siempre ha existido la posibilidad de que las cosas se pongan color de hormiga.

Apple ha sido el rostro aceptable de la distribución digital desde el nuevo milenio: creó la descarga en iTunes por 99 centavos, inventó el iPod para reproducir las canciones y convenció a los artistas más rentables de la historia -como los Beatles- para que se unieran.

Enfrentarse a Spotify en su propio feudo fue mucho menos innovador, sin embargo. La iniciativa del gigante californiano tuvo que ver con apuntar al mismo mercado usando el mismo modelo de negocios que Spotify, solo que con incluso más dinero para gastar en obtener participación de mercado.

Poder cobrar hasta el 30 de los ingresos de tus rivales por pagos ligados a aplicaciones en el iPhone ciertamente ayuda, y el argumento de Apple de que los fondos contribuyen al mantenimiento de su plataforma tecnológica no es muy convincente. La compañía al menos ha estado preparada para pagar más dinero a fin de captar artistas, como cuando obtuvo dos lanzamientos exclusivos de Frank Ocean en 2016.

En términos antimonopolio, puede que Apple se haya sobrepasado con su porcentaje de las suscripciones. De todas formas, muchas de estas firmas de streaming parecen aspirantes a monopolios, o mejor dicho, monopsonios: únicos compradores tan poderosos que pueden fijar los términos frente a los proveedores.

Siendo justos, los márgenes de ganancias de Spotify son negativos por las regalías que debe pagar a las grandes discográficas, pero los montos que pagan las grandes firmas del sector a artistas de menor éxito que Ocean y su clase son irrisorios.

La violonchelista Zoe Keating ha tomado nota de sus regalías durante años y en el 2018 reveló que Spotify le había pagado hasta ese punto la suma excepcional de US$ 0.005 por reproducción. Apple Music y Tidal de Jay-Z pagan un par de fracciones de centavo más, según algunos en la industria.

En una entrevista con la BBC, Keating señaló que la "monocultura" del streaming solo beneficia a los artistas más populares. Tiene razón.Así que si bien es probable pueda imponerse a Apple en esta pelea en particular, lo siento es que no es un ángel.

Su recolección excesiva de datos de usuarios obligó a su máximo ejecutivo a disculparse tras las críticas de los consumidores en 2015. Es uno de varios acusados en un reclamo en virtud del nuevo Reglamento General de Protección de Datos de la UE y no olvidemos que su propio modelo de negocios tiende a ir hacia el dominio de mercado.

Un triunfo antimonopolio en la batalla con Apple sería algo bienvenido para los accionistas de Spotify, pero para los músicos que sufren significaría mucho menos.

Por Lionel Laurent

Esta columna no necesariamente refleja la opinión de la junta editorial o de Bloomberg LP y sus dueños.

Tags Relacionados:

Spotify

Apple

Leer comentarios ( )