Nancy Portugal Pradonancy.portugal@diariogestion.com.pe

A las 8:30 p.m., todo es silencio en las oficinas de Philips Perú. Solo hay una luz prendida que destella entre los cubículos vacíos; viene de la oficina de Francisco Álvarez – Calderón, gerente general de la firma. Es la única hora en la que halla la calma que necesita para decidir el futuro de la operación.

¿Cómo empezó en Philips?Tengo dos años y medio en Philips Perú y nueve en la compañía. Tuve una carrera inversa. Comencé globalmente, luego me fui a la región y después vine al mercado local. Hace nueve años, inicié en Ámsterdam () desarrollando proyectos.

Se dice que es una sociedad muy libre. ¿Su forma de hacer management también lo es?En Holanda, había una libertad para hablar muy diferente que la que yo sentí en mis primeros años en Latinoamérica. Cualquiera puede decir lo que piensa y no hay un sentimiento de 'no lo digo por temor a la reacción de mi jefe'. También se trabaja más a largo plazo.

¿Aquí usted piensa en meses y trimestres?Sí, también me dedico a pensar en estrategias, pero buena parte del tiempo está invertida en sacar números.

¿Es de los que lo planifican absolutamente todo?Me gusta planificar, pero también ejecutar. Considero importante trabajar con el equipo en el logro de las metas, pero en lugar de ser un líder distante, prefiero ser cercano. El día que tu equipo no te cuenta los problemas de la empresa, fracasaste.

¿A veces tiene que ponerse duro con los empleados?No duro, porque no son niños, pero sí franco. Esta franqueza al final es apreciada por el empleado, porque sabe cómo le está yendo.

¿Ya murió la era en la que no se toleraba a los 'soplones'?No es acusar, es expresar. Si hay un problema en mi área y lo escondo va a hacerse más grande. El silencio es una receta para el desastre.

¿Cómo se refresca después de una semana difícil? Es religioso que deje la computadora en la oficina los fines de semana. Voy al club a hacer deporte y soy autodidacta en casi todo. Es que si juego no es porque quiera ser el mejor, lo hago por disfrutar. En el squash, empecé porque tenía una base de tenis y aprendí lo demás solo.

¿Tiene alguna anécdota en Philips?Antes de llegar a Holanda, los de me preguntaban en qué tipo de lugar quería vivir. Yo pedí un lugar con áreas comunes, una terraza para parrillas y sin escaleras, porque tenía un hijo chiquito.

¿Y qué consiguió?En Holanda solo hay casitas con escaleras empinadas donde apenas entraba la mitad de mi pie. Le dije la peor figura a mi esposa, de modo que cuando llegó, pensó que no era tan malo.

HOJA DE VIDANombre: Francisco Álvarez -Calderón.Edad: 41 años.Cargo: Gerente general de Philips Perú.Profesión: Ingeniero industrial y MBA de Kellogg School of Management .Otra empresas: Procter & Gamble y McKinsey.

OTRO SÍ DIGOCuando todos se ponen la camisetaCompromiso. "El problema más grande que tuve en Philips fue con el distribuidor y tuvimos que ponernos la mano en el pecho todos y sacar los despachos". Francisco Álvarez – Calderón destaca que en aquella oportunidad todos los empleados de la compañía acudieron al almacén y colaboraron cargando camiones. Para él , significó una prueba de compromiso.