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Monsanto aún siembra la semilla de la duda en Bayer

Mientras que las ventas de Monsanto hasta principios de junio no beneficiarán el estado de resultados de Bayer, la historia es distinta en el caso del flujo de efectivo.

Monsanto

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Los inversionistas no estaban dispuestos a dar a Werner Baumann el beneficio de la duda cuando el CEO de Bayer AG decidió cambiar el negocio de la farmacéutica a la tecnología de cultivos con la compra del gigante estadounidense de semillas Monsanto Co. La reacción a la última noticia desagradable sobre el acuerdo muestra que el déficit de credibilidad persiste.

Bayer advirtió el miércoles que las ganancias por acción de este año caerán en un porcentaje en el rango superior de un dígito debido al momento de la compra de Monsanto.

Mientras que la adquisición de US$ 63,000 millones agrega ventas y ganancias, estas son ponderadas para el primer semestre del año calendario. Dado que el acuerdo se completó el 7 de junio, un poco más tarde de lo esperado, el aporte a las cifras del segundo trimestre de Bayer fue pequeño.

Al incorporar el aumento en el número de acciones de Bayer de una oferta accionaria para financiar la transacción, el efecto en las ganancias por acción es mayor de lo que la compañía sugirió en su advertencia previa de una disminución "moderada". Las acciones caían un 3.7%, borrando casi 3,000 millones de euros (US$ 3,500 millones) del valor de mercado de Bayer.

La reacción negativa es exagerada, pero es una razón para que Baumann pregunte por qué se asustaron los inversionistas. Mientras que las ventas de Monsanto hasta principios de junio no beneficiarán el estado de resultados de Bayer, la historia es distinta en el caso del flujo de efectivo: el Ebitda de Monsanto está ponderado hacia el primer semestre del año, pero el efectivo tiende a llegar en el segundo.

Existen, sin embargo, preguntas para que responda la administración de Bayer. La proyección de ganancias anterior debe haber estado basada en que el acuerdo se completara antes en el segundo trimestre. Bayer tiene que explicar por qué no pudo advertir antes que no se cumpliría el plazo.

Es cierto, a la empresa se le prohibió el acceso a los libros de Monsanto hasta mediados de agosto, a la espera de la finalización de su última enajenación para satisfacer a los defensores de la competencia. Pero no tenía más información enfebrero cuando hizo el pronóstico que no cumplió.

Ahora considere la reacción a un litigio en Estados Unidos por el herbicida Roundup de Monsanto. Un tribunal de California concedió una indemnización de US$ 289 millones a un demandante que reclamaba que el herbicida glifosato había ayudado a causarle cáncer. Bayer sostiene que el producto es seguro y que disputará vigorosamente el caso. Pero el mercado no cree nada a ojos cerrados.

Las acciones descuentan un retiro de Roundup, un arreglo de 7,000 millones de euros y agregan un descuento de conglomerado, según una investigación de UBS.

Los inversionistas no están comprando Bayer sobre la base de sus resultados del 2018. Lo que aquí cuenta es dónde estará la empresa en dos años. Pero hay tantas incertidumbres en torno a esa pregunta –el litigio del glifosato en particular– que Bayer no puede darse el lujo de agregar una mala comunicación a la confusión.

Por Chris Hughes

Esta columna no necesariamente refleja la opinión de la junta editorial o de Bloomberg LP y sus dueños.

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