La Encuesta Global del Comité de Auditoría de KPMG 2014 expone la visión de cerca de 1,500 miembros de directorio que conforman estos comités en todo el mundo sobre una serie de temas de actualidad.

Entre ellos, los desafíos más importantes que las compañías enfrentarán el próximo año: el aumento de carga de trabajo del comité de auditoría, el desempeño corporativo, la eficacia del CFO y la calidad de la información que reciben los directores acerca de los riesgos clave para la empresa.

Para Óscar Caipo, presidente y socio principal de KPMG en Perú, el enfoque y la importancia de este estudio pasa por que las empresas peruanas sean más competitivas y se desarrolle un mercado de capitales más transparente y confiable.

"Mientras tenga más fortaleza, nos permitirá financiar el crecimiento de futuros negocios", asegura. Para el ejecutivo, está claro que en el país hay mucho interés hoy en fortalecer el directorio, mejorar las prácticas, las políticas y los códigos que involucran el buen gobierno corporativo.

Para empezar, el estudio revela que, a nivel global, 1 de cada 20 encuestados considera el riesgo tributario como un gran desafío para su empresa. En el Perú, la relación es más estrecha y 1 de cada 4 lo considera un reto crucial. La incertidumbre sociopolítica y volatilidad económica es el segundo aspecto más desafiante para las compañías a nivel global (47%).

No obstante, para los directores de empresas en el Perú, no representa un riesgo tan significativo (25%). Este resultado difiere del que se muestra en países emergentes. En ellos, este aspecto es el que plantea mayores desafíos para sus empresas (54%).

"Lo que sí vemos es que quizás el cumplimiento regulatorio y legal nos jala un poquito más la atención", señala Caipo sobre el 40% en Perú versus el 28% en emergentes. Con referencia a la gestión y desarrollo del talento, en el Perú no se le da tanta importancia, en comparación con el nivel global (10% y 26%, respectivamente).

"También estamos empezando a darle un poco mas de atención al ritmo de cambio tecnológico. En el pasado, ni el tema de TI ni RR.HH. estaban en la agenda peruana, pero en los últimos años ha empezado a entrar", comenta el socio principal de KPMG en nuestro país.

Por otro lado, la labor del comité de auditoría se está tornando cada vez más difícil, pues deben incorporar a su agenda otros riesgos, además de sus responsabilidades de supervisión.

Un 50% y 40%, a nivel global y local, respectivamente, comentaron que se encuentran satisfechos con el tiempo y experiencia que dedica su comité de auditoría a controlar los riesgos más importantes. De esta manera, es preocupante que en el Perú 1 de cada 5 directores no se encuentre satisfecho al respecto.

"En función del incremento de la complejidad del entorno regulatorio, los directorios están evolucionando y creando comités, rebalanceando las cargas de trabajo. No se están quedando estáticos", asegura Caipo al respecto.

En el Perú, a raíz del incremento en la complejidad y mayores riesgos, las juntas directivas se han visto en la necesidad de reasignar las responsabilidades entre los mismos miembros (42%) y se han creado nuevos comités de Planeamiento Estratégico (16%) y Cumplimiento y Ética (11%), a diferencia del ámbito global, en el que estos comités no han sido implementados en gran medida (6% y 5%, respectivamente).

"El 65% está haciendo algún tipo de cambios en sus directorios", afirma el presidente de KPMG en Perú, ilustrando sobre la transformación que se está dando en el gobierno corporativo peruano.

Otro punto importante a considerar es la calidad de la información que reciben las juntas directivas con respecto a la tecnología y la seguridad de los datos. Esta necesita mejorar, ya que representa un impacto potencial para la empresa.

Los cambios tecnológicos es el factor que necesita mejorar más, según los encuestados de Perú (45%), y el segundo es la seguridad cibernética (37%); mientras que a nivel global, este segundo factor es el que más necesita perfeccionarse (37%).

Cabe resaltar que, a nivel local, las juntas directivas reciben, asimismo, información deficiente sobre el crecimiento e innovación (30%). "Todavía no tenemos la capacidad de generar suficiente información de calidad para la toma de decisiones", señala Caipo.

"Por el contrario, sí somos buenos para temas tributarios y de cumplimiento regulatorio y legal. Es un tema en el que estamos recontra alertas", añade.

A nivel nacional, el 45% de encuestados comentó que cuentan con un plan de sucesión formal para el CFO, mientras que a nivel global solo el 38%. Hay un 62% que no cuenta con este plan.

El reto más grande para este puesto estratégico, en ambos casos, es contribuir a la estrategia de la compañía y participar de los esfuerzos en la gestión de riesgo, con un 90% y 79% a nivel local y global, respectivamente.

Asimismo, mantener la calidad en los reportes financieros y procesos afines continúa siendo un desafío para el CFO en ambos escenarios. "Su rol es muy importante en todo lo que tiene que ver con finanzas, contabilidad y control", asegura el presidente de KPMG en Perú.

"Pero uno de los aspectos en los que se espera cada vez más su aporte, y se está dando, es que el CFO no solo vea esos temas, sino que sea un asesor interno y acompañe muy de cerca todos los esfuerzos de mercadeo, de ventas o de la cadena de abastecimiento y suministros", añade.

También, en el Perú, el 65% de los encuestados considera que equilibrar las expectativas que se tienen de los resultados trimestrales y el desempeño de largo plazo es otro reto para el CFO.

Hay una diferencia de 11% en las respuestas locales frente a las las globales (44%), con respecto a estas expectativas. Se puede inferir que, en el Perú, las directivas financieras se ven presionadas para cumplir con los objetivos establecidos (cuadro 1: Principales retos para el CFO).

Es importante resaltar que la eficiencia operacional y el compromiso con la cultura y el colaborador son considerados los factores más importantes a la hora de llevar a cabo la estrategia de la empresa. Para los directores a nivel local (70%) es más importante que a nivel global (56%). "Ser muy eficientes operacionalmente destaca en el Perú", indica Caipo.

"Hemos gozado de 15 años de crecimiento sostenido y estamos pasando por una breve desaceleración. Cuando esta viene, es el momento de revisar cómo puedes ser más eficiente", añade.

Por otro lado, en el Perú, 1 de cada 5 de directores (20%) considera que la marca y reputación es un factor que tiene incidencia en la ejecución de la estrategia, mientras que el ratio es mayor a nivel global: 1 de cada 2, aproximadamente.

Sobre la necesidad de que el auditor interno extienda sus responsabilidades, a nivel local y global, el 80% y 70%, respectivamente, comentó que su rol debe incluir riesgos y retos claves que el negocio enfrenta.

El área en la que debería dedicar más tiempo la función de auditoría interna, asegura el estudio, es en la gestión del riesgo, con un 69% a nivel local y 65% a nivel global. En el caso de las áreas de corrupción y fraude, y tecnología de la información y gestión de datos, hay una gran diferencia entre las opiniones globales y locales.

En el Perú (50%) se considera como un aspecto relevante el que los objetivos del auditor interno debieran enfocarse en la corrupción y el fraude. En el caso de tecnología de la información y gestión de datos, solo el 19% de los encuestados en el país la enfoca como un área de orientación para la función de la auditoría interna; mientras que a nivel global, el 58% de los encuestados lo considera importante.

"El último punto preocupa. Casi todo lo que pasa en nuestra empresa está registrado alrededor de sistemas informáticos. En el Perú, se le da poco énfasis al TI y gestión de datos, en comparación con el mundo", comenta Óscar Caipo.

"Es un tema que tenemos que resolver para poner controles, prevenir fraudes, identificar desviaciones o posibles evasiones. Es un punto que llama la atención", añade el presidente de KPMG en Perú.

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