Las estrategias de las empresas familiares en el mundo están cambiando debido a los choques de las crisis externas. Particularmente en Europa, donde el sector inmobiliario y de consumo no tiene el dinamismo de antes, el comportamiento para asegurar la perdurabilidad de este sector empresarial es distinto.

Por ello, Paloma Fernández, investigadora de la Universidad de Barcelona, aprovechó su visita al Perú para advertir que este momento, en el que América Latina y otros países emergentes están viviendo un ciclo expansivo, es cuando "se debe apostar por la inversión productiva en sectores de futuro", donde sea pueda innovar y crear tecnología.

Y, a diferencia de América Latina, las empresas familiares europeas han volcado su interés de inversión en productos más opacos (menos rastreables), diversificando y comprando participaciones minoritarias, explicó Fernández, quién estuvo en Lima hace un mes.

Tal vez lo más grave de este sector es que tienen temor al riesgo y, por ello, "reparten sus activos en varias cestas", pero estas son especulativas, como fondos en los que se entra y sale con mucha facilidad o al comprar activos de las empresas que se están arruinando y desapareciendo, apuntó.

Apuesta real"En Brasil, India o México, las grandes familias están reinvirtiendo en sectores de alto rendimiento y mucha sostenibilidad en el futuro: telecomunicaciones, energías renovables y tradicionales, así como materias primas de alta demanda", detalló Fernández.

"Pero en los países más desarrollados, las familias controlan sectores que tienen un techo de crecimiento y que parecen ser en el futuro no tan innovadoras ni generadoras de empleo", agregó.

Los valores de las empresas familiares, especialmente en países emergentes, también han permitido que estas sean más perdurables, apuntó la economista. "Lo que es cierto es que en todas partes hay algunos factores que influyen en que algunas familias haya valores que conducen a la unión y a la superación colectiva de los problemas y los conflictos".

Ante este panorama, y como parte de un estudio enfocado en este sector empresarial en la región –de la mano de la Universidad del Pacífico–, la economista recomienda que tomar en cuenta que los ciclos expansivos "no son eternos" y que se debe apostar por innovación y "dejar que las jóvenes generaciones inviertan, así pierdan el 15% del valor de una empresa, en intentar hacer cosas para el futuro".