En una discoteca del sur de Lima al ritmo de un DJ, cenando platillos gourmet y bailando en un club o brindando con elixir dorado en una explanada, disfrutando de música folclórica; la oferta de fiestas de Año Nuevo de Lima es variada y caudalosa. Solo hasta la fecha, se han registrado 217 fiestas en Lima y alrededores, y aún faltan muchas más por contar.

Hay para todos los gustos. Las más costosas, las que se celebran en clubes y hoteles, tienen un precio de entrada promedio de S/. 400 y representan solo el 10% de la oferta. Un grupo importante, que representa el 40% del total, tiene tickets de entre S/. 80 y S/. 120.

PerfilesLa mayoría de fiestas para recibir el 2014 se ubicarán en la periferia de Lima. No solo son las más numerosas, sino también las más multitudinarias. Solo en locales de cumbia como El Huaralino hay capacidad para recibir hasta 5 mil personas y en fiestas folclóricas, que suelen celebrarse en grandes explanadas, ingresan 4 mil personas. Este fin de año, hay registrados 30 eventos masivos al norte, sur y este de Lima. Allí el precio promedio es S/. 50.

"Hay fiestas que se dirigen a un segmento más bajo, como las que se hacen en la carretera central o la explanada del Centro Comercial Plaza Lima Norte, donde el público va a presenciar un evento musical y a bailar, y dispuesto a pagar hasta S/. 80", destaca Bruno Chaihuaque, subdirector de la organización.

El resto de eventos se reparten entre distritos como San Isidro, Barranco, Miraflores y el sur de Lima, esas representan un 20%. Y es que, desde diciembre, la tendencia es que el público migre hacia el sur chico, ahí se reúnen los segmentos medios y altos, en locales para 500 personas con DJ.

La fiesta del añoEste año, las fiestas de Año Nuevo podrían mover S/. 7.5 millones en Lima, según coincidieron diversos actores involucrados en el sector de entretenimiento. Es la noche de los empresarios de clubes y discotecas, quienes pueden recaudar importantes sumas por taquilla, al margen de lo que obtengan por la venta de bebidas.

"En taquilla el de la fiesta electrónica gana más, pero en los locales masivos de folclore y cumbia se genera en cerveza el doble de la taquilla; es su principal negocio", agrega Chaihuaque.

Se trata de un negocio en el que se gana muy bien o se sufren pérdidas calamitosas. Si bien un 70% de las fiestas terminan en azul y un 30% de ese total lo vende todo, los que fracasan deben asumir enormes gastos de logística y otros generados por el contrato de una agrupación musical. Solo una presentación de la orquesta Corazón Serrano, la más popular, cuesta S/. 90 mil.

Javier Rivera, gerente general del Club de Regatas de Lima, alista tres fiestas para este fin de año, una en el local de Chorrillos y otras en San Antonio y La Cantuta.

Solo en Chorrillos, donde se presentarán la orquesta de Joselito y Jean Pierre Magnet se espera un promedio de mil personas, de 1,300 entradas que salieron a la venta. "El club no busca que la fiesta de Año Nuevo sea rentable, solo que sea autosostenida, no son fuentes de utilidad" remarca.

MúsicaSin importar el lugar donde se festeje, la música siempre está presente. Seis de cada diez fiestas de Año Nuevo cuentan con un show en vivo, lo que permite que los organizadores cobren el doble por las entradas.

También es la mejor noche del año para las orquestas, que se presentan en, aproximadamente, dos o tres locales por noche. Álvaro Fernández, manager de Bareto, comenta que Año Nuevo "es una fecha en la que se puede cobrar un 50% más de lo normal". Contratar a la banda en un día normal cuesta S/. 18 mil sin incluir el IGV y por tocar este 31, cobrarán aproximadamente S/. 27 mil.Este año, la cumbia ha retomado su lugar en el gusto popular, luego de haber sido desplazada por la salsa. Al género le sigue la música comercial internacional y la salsa se halla en tercer lugar.

La demanda es abundante. Fernández destaca haber tenido unas 15 ofertas para tocar en Año Nuevo; sin embargo, decidió quedarse con las de Scencia de La Molina y Dragón del Sur. "Muchas propuestas vinieron del interior del país, pero no nos convenía porque perdíamos la oportunidad de tener una segunda presentación. Fuera de Lima, el mercado es un poco más limitado".

La cifra puede sonar pomposa; sin embargo, hay que considerar que se trata de un grupo de 13 personas, siete músicos y seis personas en staff. "Es un precio que se da una vez al año y hay costos fijos como alquiler de una oficina, impuestos, entre otros".

Cifras y datos1. Fuera de Lima. Hasta la fecha se han registrado 60 fiestas de Año Nuevo en provincias.2. Perfil. El público que más rápido compra es la gente de segmentos medios y altos; sin embargo, en general, los peruanos suelen comprar las entradas el día del evento.3. Impulso. El negocio de las fiestas de Año Nuevo ha crecido un 10% en comparación con el año pasado.

Otrosí digoInternacional. Álvaro Fernández destaca que no ha habido ofertas de otros países para las orquestas peruanas para Año Nuevo, pero que existe un mercado interesante en países de la región como Argentina, Chile y Colombia. Desde hace cinco años, Bareto ha hecho giras por EE.UU., por lo menos una vez al año y este 2013, tuvo la oportunidad de ir dos veces.

Cuánto cobra un artista musicalContratar a un artista puede ser una tarea complicada, pues se deben conciliar fechas y espacios para la presentación. ¿Y cuánto cobran? Pues lo músicos patrios tienen tarifas muy disímiles no solo entre ellos, sino también a nivel de género.Según cifras que maneja Apdayc, las orquestas de cumbia son las más caras del momento, pues pueden cobrar hasta S/. 40 mil por dos horas de show.

En el caso de los músicos criollos los precios son en dólares y van entre US$ 1,500 y US$ 4,500. En ese caso son las artistas las que lideren el top de los contratos más caros.

¿Y si busco algo de folclore? Aquí los precios pueden partir desde S/. 150 la hora, pero pueden llegar hasta S/. 5,000. Las orquestas de salsa pueden cobrar hasta S/. 6,000 por dos horas. Pero si se requiere un artista foráneo los precios pueden llegar a los US$ 5 millones que cobró Paul McCartney por tocar en Lima o US$ 2,500 que suelen cobrar algunos de los boleristas que llegan con frecuencia a la capital.