(Bloomberg) Los mayores bancos y compañías de Suecia, entre ellos las firmas de telecomunicaciones Ericsson y la fabricante de camiones y autobuses Scania, quieren invertir en Irán si se levantan las sanciones económicas luego del acuerdo nuclear del país con las potencias mundiales.

"Estamos listos", dijo el vocero de Scania, Hans-Aake Danielsson. "Cuando despegue, si lo hace, Irán puede ser un mercado importante para Scania". La portavoz de Ericsson, Karin Hallstan, dijo en un correo electrónico que la compañía tiene clientes en Irán "desde hace más de 100 años" y que planea "explorar oportunidades" con nuevos clientes conforme sigue los acontecimientos posteriores al acuerdo nuclear.

Por lo menos 10 delegaciones comerciales europeas, procedentes entre otros países de Francia, Alemania e Italia, han visitado Irán desde el acuerdo de julio, que impone límites al programa nuclear iraní a cambio de acceso a los mercados financieros y de petróleo. Las multinacionales suecas ven oportunidades en los sectores de salud, transporte, infraestructura, tecnología y energía, según Ylva Berg, máxima responsable ejecutiva del grupo de lobby industrial y gubernamental Business Sweden.

Antes de imponerse las sanciones, Irán era "un gran mercado de exportación para Suecia, y lo fue durante muchos, pero muchos años", dijo Berg el martes en una entrevista en una reunión de inversores en Dubái. Ahora "todas las grandes compañías multinacionales de Suecia, las 10 más importantes y otras, están interesadas en empezar lo antes posible", dijo. Los representantes del grupo planean visitar Irán, tal vez en diciembre, para evaluar las perspectivas.

Unos 200 inversores suecos se encuentran esta semana en Dubái en busca de oportunidades en la región, lo que comprende a Irán, agregó.

El acuerdo nuclear entró en vigencia el 18 de octubre y se estima que las primeras sanciones se eliminarán en el primer trimestre de 2016. Irán debe antes cumplir con lo establecido en el acuerdo, entre otras cosas con la eliminación de su inventario de uranio enriquecido.

Demanda reprimida"Hace cinco o seis años, Irán era uno de nuestros cinco mercados más grandes de autobuses", dijo Danielsson, de Scania. "Hay mucha demanda reprimida, pero si se levantan las sanciones es probable que pase algún tiempo antes de que el país despegue".

Una serie de delegaciones empresariales suecas ya ha visitado el país, según el embajador de Suecia en Irán, Peter Tejler. Comprenden firmas de capital de riesgo originadas en la población sueca de 100.000 iraníes, y Tejler conecta a las firmas con socios locales y explica el contexto político y económico, dijo en una entrevista.

Las exportaciones suecas a Irán llegaron a 7.900 millones de coronas (US$ 951 millones) en 2005, según Business Sweden. Las exportaciones declinaron 83 por ciento en 2012 tras la imposición de más sanciones, dijo en un informe.

Los inversores evalúan si Irán puede abordar problemas como la corrupción, la liquidez bancaria y los estrechos lazos entre empresas y gobierno.

Va a ser "muy difícil" el desarrollo del sector privado a pesar de que cuenta con el impulso del gobierno del presidente Hassan Rouhani, dijo en una entrevista Trita Parsi, autora de "A Single Roll of the Dice – Obama's Diplomacy with Iran".

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