"Las grandes empresas siempre están buscando los mejores inventos para invertir y ganar plata", según Modesto Montoya, catedrático principal de Ciencias de la UNI. Pero este no es el caso del Perú: aquí "no inviertes en nuevas cosas, sino en cosas tradicionales". Así, el está desaprovechando oportunidades y el Estado es el primer responsable, aseguró.

"La empresa privada, para ganar más dinero, debería tener laboratorios de . No los tienen todavía porque nosotros aún estamos en esta idea de comprar y vender —como comerciantes— y de ", detalló.

La responsabilidad del Estado —explicó—, parte del abandono a las instituciones que tienen a su cargo fomentar la innovación científica: Instituto Nacional de Investigación Y Capacitación de Telecomunicaciones (INICTEL), Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (CONIDA), así como las universidades estatales.

Aquí, dijo Montoya, hay reglamentos que disuaden la investigación. Por ejemplo, en la evaluación de docentes universitarios, solo 10 puntos de 100 se asignan a publicaciones en revistas científicas, que pueden ser "sin réferi". En la práctica, las universidades crean sus propias revistas para que los docentes cumplan con el puntaje. "Nadie te obliga a investigar", aseveró.

Inventos ignoradosLa CADE Ejecutivos 2010, realizada en Urumbamba, es un ejemplo de un potencial impulso a este rubro que se desvaneció en el tiempo. "Se habló mucho de , pero hasta ahora los empresarios no han cambiado su manera de producir. No ha habido una inyección de acción en las decisiones que pudieron haber tomado hace un par de años", indicó Montoya.

Pero, ¿dónde están los inventores peruanos? El científico resaltó algunos nombres. Juan Rodríguez, director general de investigación de la UNI, aplica propiedades de nano materiales que con la luz solar eliminan bacterias. Así, el agua del río, puesta en un contenedor con estas propiedades bajo el sol, puede convertirse en apta para el consumo humano.

José Solís, físico del IPEN, ha creado instrumentos para detectar tóxicos en líquidos o gases. "Aplica biología, electrónica y física para reemplazar al hombre en tareas peligrosas", describió Montoya. A ellos se suman un invento que diagnostica la tuberculosis en una semana (Mirko Zimic, Cayetano Heredia) y otro que aplica ciertos cartílagos de peces para apósitos (vendas) sin riesgo de infecciones. "El inversionista no apuesta por estas propuestas", culminó el físico.