Santiago (Reuters).- La Corte Suprema de Chile ordenó mantener detenida la construcción del proyecto aurífero de mientras adopta medidas de mitigación, pero desestimó una solicitud de revocar el permiso al desarrollo de US$ 8,500 millones.

El máximo tribunal argumentó en su resolución que las medidas decretadas por la Corte de Apelaciones de la norteña región de Copiapó son "suficientes para proteger las garantías constitucionales que se denuncian vulneradas".

Sin embargo, el máximo tribunal no acogió una solicitud decomunidades indígenas que pedían la revocación total del del proyecto de Barrick, lo que fue interpretado por especialistas como algo favorable en medio del complejo panorama que enfrenta la compañía ante este proyecto.

"Es un fallo favorable para el desarrollo de Pascua Lama", dijo Juan Carlos Guajardo, jefe del centro de estudios del cobre CESCO.

Barrick no quiso hacer comentarios hasta no revisar la resolución judicial.

El tribunal de Copiapó había ordenado preventivamente en abril detener las obras para el yacimiento en la Cordillera de Los Andes, en la frontera entre Chile y Argentina, a pedido de una comunidad indígena de la zona que denuncia daños a glaciares y fuentes de agua.

Las etnias de la zona, que han tenido un extendido litigio contra el proyecto, consideraron que las medidas solicitadas a la empresa eran insuficientes para compensar los efectos sobre la disponibilidad de agua.

En el fallo de la Corte Suprema se mantuvo la paralización de faenas hasta que se realice la construcción de todas las obras destinadas a dar protección al recurso hídrico y se ordenó dar cumplimiento a un plan de monitoreo ambiental y una fiscalización de las medidas anunciadas.

En mayo, la (SMA) ordenó también que se detuviera la construcción hasta que la compañía cumpliera con obras que no había realizado y estaban previstas en su permiso ambiental.

El regulador ha estimado que podría tomar hasta dos años el reinicio de la construcción del proyecto mientras Barrick construye la infraestructura requerida.

La compañía ha anunciado que espera reducir los gastos de capital en el proyecto en entre US$ 1,500 millones y 1,800 millones en 2013 y 2014, y proyecta que podrá ser capaz de extraer mineral recién a mediados del 2016.