(Bloomberg).- La Uberesca incursión de en las entregas de gran rapidez le ha generado a la compañía una demanda de conductores que sostienen que se los explota.

Es la misma protesta que enfrentan y otras firmas que usan trabajadores por pedido, los cuales ahora insisten en que se los trate como a empleados. La compañía de Seattle pionera en comercio electrónico está a la cabeza al expandir el uso de contratistas independientes en todo EE.UU. para cumplir con la promesa de entregar los pedidos Prime Now en un plazo de dos horas.

Se trata de una metodología de entrega que tiene sentido en el caso de Amazon, dado que contribuye a que la compañía reduzca costos laborales al tiempo que compite con Uber, y en el creciente mercado de complacer los deseos de los clientes que quieren recibir sus pedidos de forma instantánea.

También tiene sus riesgos: las demandas de conductores que dicen que se los maltrata y la ira de los organismos reguladores, que buscan defender los derechos de los trabajadores.

La apuesta, sin embargo, podría rendir frutos debido a la existencia de una zona legal gris en lo relativo a cómo clasificar y pagar de manera adecuada a los trabajadores, y aclararla podría llevar años. Es por eso que es probable que toda multa se amortice como uno de los costos del negocio, dicen abogados de los trabajadores.

'Decisión deliberada'"Cuando se descubre que compañías clasifican de forma errada a trabajadores, eso no tiene un gran impacto en su bolsillo", dijo Catherine Ruckelshaus, una abogada del National Employment Law Project, un grupo de defensa de trabajadores de bajos ingresos. "Es probable que sea una decisión deliberada, ya que el costo del acatamiento es por lo general lo que habrían tenido que pagarles a los trabajadores de todas maneras".

Amazon se negó a hacer declaraciones sobre cuestiones legales relativas a su uso de conductores.

Amazon ha dedicado un año a expandir su servicio de entregas en el día a 24 áreas metropolitanas que comprenden una población de 75.7 millones de habitantes, casi uno de cada cuatro estadounidenses, según datos que recopiló Bloomberg. Las ganancias del servicio de entrega gratuito en dos horas podrían ser secundarias respecto del objetivo a largo plazo de que los clientes paguen un abono Prime de US$ 99 al año, dado que por lo general esos abonados gastan el doble.

Amazon, que utiliza compañías externas para el manejo de las entregas en dos horas, empezó a contratar conductores por pedido de forma directa a través de su programa Amazon Flex en Seattle en setiembre.

Los conductores que tienen un auto y un teléfono inteligente pueden ganar entre US$ 18 y US$ 25 por hora, según los avisos, y se registran por medio de una aplicación. Amazon dice que pronto llegará a Chicago y Nueva York, donde competirá por la contratación de conductores con otro servicio de entregas rápidas, UberRush.

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