La empresa Electroperú y la constructora brasileña OAS están en conversaciones para retomar la construcción de una hidroeléctrica Inambari que representa una inversión de US$ 4,000 millones pero que fue paralizada en el 2011 por protestas sociales, informó hoy el gerente general de Electroperú, Jesús Ramírez.

En una entrevista con Reuters, el ejecutivo señaló que las conversaciones con la gente de OAS comenzaron el año pasado, con el fin de sacar adelante la construcción de Inambari, que se ubicará en el sureste del Perú, cerca a la frontera con Brasil.

Esta central hidroeléctrica tendría una capacidad instalada de 2,000 megavatios (Mw) y fue paralizado en junio del 2011 durante el gobierno del ex presidente Alan García luego de presentarse fuertes protestas de comunidades cercanas por los temores a .

Inicialmente, el plan considera la reubicación de poblados localizados en la zona donde se construirá una represa.

"Se está conversando para crear las condiciones apropiadas para que el capitalista privado pueda desarrollar estos proyectos en la parte social y ambiental", dijo Ramírez.

Representantes de OAS consultados por Reuters dijeron que no comentarían el asunto.

Ramírez explicó que la firma brasileña busca que Electroperú facilite el proyecto con permisos ambientales, sociales y licencias, gestiones que suelen ser en Perú muy engorrosos y prolongados.

"Estamos conversando bajo ese esquema con la finalidad de sacar adelante el proyecto porque Perú tiene en sus objetivos, darle energía a un precio aceptable a toda la población a través de la hidroelectricidad", afirmó.

La central de Inambari, que estaría en el límite de los departamentos de Madre de Dios, Puno y Cusco, tendría el doble de la capacidad actual de la estatal Hidroeléctrica de Mantaro, la mayor generadora de electricidad en Perú. Además facilitaría la interconexión eléctrica con Brasil.

Ramírez dijo que el Perú tiene cerca a la frontera con Brasil, un potencial de 20,000 Mw en proyectos hidroeléctricos por desarrollar, que incluyen además de Inambari grandes centrales como Tambo 1, Tambo 2 y Paquitzapango.

"Esos necesitan ser desarrollados porque eso va a dar el horizonte de largo plazo. Son proyectos de 10 a 12 años de maduración", explicó el gerente general de Electroperú, quien añadió que se podrían generar US$ 60,000 millones de inversión.

Entre otros proyectos, Ramírez dijo que busca ampliar la Hidroeléctrica del Mantaro, un antiguo plan que requiere una inversión de unos US$ 1,200 millones.

"Estamos buscando la forma de cómo desarrollar el proyecto, una de las formas es a través de las asociaciones público-privadas (…) donde el privado invierte a su riesgo todo el capital necesario para el proyecto y Electroperú facilita la concesión", señaló.