Washington (Reuters).- Un alto funcionario estadounidense destacó que las elecciones en Grecia no darán "la señal definitiva sobre lo que va a pasar después" en la crisis de la zona euro.

No obstante, si surgieran tensiones en los mercados tras la inusual confluencia de tres elecciones este fin de semana en Egipto, Francia y Grecia los bancos centrales están preparados para asegurar que haya suficiente efectivo en el sistema financiero.

"Los bancos centrales están preparando para una acción coordinada para suministrar liquidez", dijo un importante asesor del G20 familiarizado con las discusiones en ámbitos diplomáticos y financieros internacionales. Sus declaraciones fueron confirmadas por varias autoridades del grupo.

La decisión de robustecer la liquidez podría marcar un dramático escenario para la cumbre de los líderes del G20 del lunes y martes en Los Cabos (México), donde la escalada de la crisis de Europa estará entre lo más importante de la agenda.

Los líderes estarán acompañados por los ministros de Finanzas, que jugarán un rol de asesoría. Los ministros, que usualmente mantienen un bajo perfil en estas cumbres, tienen programada una cena de trabajo el lunes y un almuerzo el martes.

Dependiendo de la severidad de la respuesta del mercado a las elecciones griegas, los ministros del Grupo de los Siete podrían reunirse de emergencia el lunes o el martes en Los Cabos, sumando vía telefónica a los jefes de los bancos centrales, aseguró un segundo funcionario del G20.

Su primera línea de defensa probablemente sería una declaración diciendo que las autoridades están preparadas para tomar las medidas que sean necesarias para asegurar la estabilidad de los mercados.

Esto generalmente es una señal de medidas técnicas para mantener los flujos de efectivo a través del mercado financiero. Las líneas de swaps cambiarios ya se encuentran funcionando, lo que puede servir de base para asegurar que existen los suficientes dólares disponibles si los inversores globales corren hacia la seguridad de los activos estadounidenses.

Los bancos centrales también pueden realizar subastas extras para inundar a los bancos con efectivo a corto plazo vía acuerdos de recompras.

Aplacar mercados Una intervención monetaria también es posible, aunque es menos probable que sea sancionada por el G7. Japón y Suiza podrían intervenir para debilitar sus monedas si una búsqueda de activos seguros presionan al yen y al franco suizo. Japón ya le ha hecho saber a sus socios del G7 la preocupación por la apreciación del yen y evaluó actuar a principios de este mes, dijeron varias fuentes con conocimiento directo del tema.

Como si las elecciones en Grecia no fueran suficiente, los inversores tendrán que analizar el impacto de una elección presidencial en Egipto que podrían sacudir los mercados de petróleo, y una elección en Francia que parece encaminarse a dejar al oficialismo socialista en control del Parlamento.

Aunque los bancos centrales podrían estar juntos para contrarrestar la falta de crédito y la volatilidad del mercado, sería más difícil que lo hagan para un alivio monetario coordinado, lo que se considera improbable.