Washington (Reuters).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quiere que el Congreso acepte extender ahora los recortes fiscales para la clase media y así alejar el inminente "abismo fiscal" y postergue las para después de las elecciones de noviembre, dijo la Casa Blanca.

Los legisladores demócratas y republicanos en el Congreso están enfrentados respecto a si evitar las alzas de los impuestos a los más ricos que entrarían en vigencia a fines de este año, junto con los recortes de gasto que podrían afectar a los militares.

La Casa Blanca quiere que solo se extiendan los recortes impositivos aprobados durante la era de George W. Bush para la clase media.

El miércoles, la Oficina de Presupuesto del Congreso dijo que los estadounidenses deberían esperar una "significativa recesión" y 2 millones de empleos menos a no ser que los legisladores puedan resolver sus diferencias, o bien después de las elecciones o antes de la votación del 6 de noviembre.

Al ser consultado sobre el informe de la oficina, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que la Cámara de Representantes con mayoría republicana debería seguir el ejemplo del Senado, controlado por los demócratas, y mantener las tasas impositivas para el 98 por ciento de los estadounidenses en sus niveles de la era Bush.

Carney dijo que el mantener bajas las tasas impositivas para la clase media aliviaría la mayor parte del daño económico por la indecisión del Congreso. "Eso abordaría, de una sola vez, una significativa parte de la preocupación respecto al denominado abismo fiscal. No lo abordaría enteramente, pero tendría un impacto significativo", dijo en una sesión informativa.

A diferencia del período previo al plazo para limitar la deuda del año pasado, cuando el vicepresidente Joe Biden medió un panel bipartidista sobre los déficits, la Casa Blanca no ha llevado a cabo ningún esfuerzo formal para negociar una alternativa esta vez.

Carney dijo a periodistas que el presidente estaba listo para comprometerse con los republicanos una vez que "demuestren una voluntad para aceptar la simple proposición de que además de recortar los gastos (…) los ingresos tienen que formar parte de ella".

Luego reconoció que "el gran conflicto" entre Obama y los republicanos respecto a si conservar los recortes impositivos para aquellos con mayores ingresos era "poco probable que se resuelva en el período previo a las elecciones".